El capitán Chesley “Sully” Sullenberger III, conocido por aterrizar el vuelo 1549 de US Airways en el río Hudson en 2009, relató los primeros síntomas que identificó antes de recibir un diagnóstico de Alzheimer en etapa temprana. En una entrevista con Good Morning America, explicó que enfrenta la enfermedad con la misma disciplina que aplicó durante aquella emergencia aérea.A los 75 años, el piloto retirado habló junto a su esposa, Lorrie Sullenberger, con la conductora Robin Roberts sobre el impacto del diagnóstico, confirmado en agosto de 2025. La pareja decidió hacerlo público para promover que otras familias reconozcan los cambios cognitivos y consulten de forma temprana.Sullenberger advirtió olvidos de nombres y repeticionesEl expiloto señaló que las dificultades para recordar nombres fueron una de las primeras señales. “Cada vez me costaba más recordar los nombres de las personas, incluso de aquellas que conocíamos”, afirmó durante la conversación difundida por Good Morning America.También aseguró que comenzó a olvidar hechos que antes habría recordado con facilidad y a repetir historias sin advertir que las había contado poco tiempo antes. “A veces me repito sin darme cuenta de que dije lo mismo hace apenas una hora”, explicó Sullenberger.El capitán detalló que incorporó una rutina diaria para controlar sus compromisos: revisar el calendario. Esa herramienta se volvió una referencia para organizar su agenda y mantener el seguimiento de sus actividades, de acuerdo con su testimonio.Lorrie Sullenberger sostuvo que las manifestaciones iniciales podían confundirse con distracciones habituales o cambios asociados a la edad. La esposa del piloto remarcó que los síntomas eran sutiles y no coincidían con la imagen más avanzada de la enfermedad que suele aparecer en los medios.“Hay que prestar atención a aquello que es inusual para esa persona”, planteó. Su recomendación apunta a observar modificaciones persistentes en la memoria, los hábitos o la conducta, en lugar de buscar únicamente signos graves.El diagnóstico temprano abrió opciones de tratamientoSullenberger recibe actualmente infusiones mensuales para ralentizar el avance del Alzheimer. El tratamiento no detiene la enfermedad, pero busca demorar su progresión, tal como explicó el piloto en la entrevista televisiva.“Lo que intentamos hacer es ralentizar la evolución de la enfermedad. Sigue avanzando; eso es inevitable”, manifestó. A partir de su experiencia, insistió en que las personas que detecten cambios deben buscar una evaluación médica sin demora.“Un diagnóstico temprano es fundamental. Si tienen dudas, háganse pruebas, porque cuanto antes actúen, más opciones tendrán”, dijo el excomandante de vuelo. El Alzheimer es una enfermedad neurodegenerativa que afecta de manera progresiva la memoria, el pensamiento y otras capacidades cognitivas.Sullenberger comunicó públicamente su condición en julio de 2026, aunque indicó que había recibido el diagnóstico el año anterior. En esa ocasión, describió el inicio de una etapa que afecta a su familia y modifica la planificación cotidiana.La decisión de hablar abiertamente sobre el tema surgió luego de conversaciones con Lorrie. Ella contó que al principio ambos pensaron en mantener la noticia dentro de su círculo íntimo, una reacción que consideró frecuente entre las familias que atraviesan diagnósticos similares.“Esto es una enfermedad, no un defecto de carácter”, le dijo Lorrie a su esposo, según relató en Good Morning America. La pareja considera que visibilizar su experiencia puede reducir el estigma y alentar a otras personas a pedir ayuda.La familia prioriza el tiempo compartido ante la incertidumbreEl matrimonio, que lleva 37 años unido y tiene dos hijos, reconoció que el futuro plantea interrogantes, especialmente por el eventual rol de Lorrie como cuidadora. “Mi plan ahora es ir día a día. No sé qué va a suceder”, expresó ella.El exaviador también manifestó preocupación por el impacto que la enfermedad pueda tener sobre su esposa. “Sé que cuidar a alguien supone una carga y soy muy consciente de ello”, aseguró. La familia resolvió priorizar el tiempo compartido con sus hijos y nietos.Kelly Sullenberger, una de las hijas de la pareja, señaló que la incertidumbre representa una dificultad particular para una familia acostumbrada a anticipar escenarios. “Nos gusta estar preparados y tener planes, pero esto es algo que realmente no se puede planificar”, sostuvo.Al recordar el aterrizaje de emergencia en el río Hudson, Sullenberger vinculó aquella experiencia con la forma en que encara su actual situación. El 15 de enero de 2009, él y el primer oficial Jeff Skiles lograron amerizar un Airbus A320 después de que aves inutilizaran sus dos motores, lo que permitió que sobrevivieran las 155 personas a bordo.“Hay que elaborar un plan, ejecutarlo correctamente desde la primera vez y concentrarse en las prioridades”, reflexionó el piloto. Al ser consultado sobre su mayor preocupación hacia el futuro, concluyó: “Este es mi último vuelo, pero si tiene que serlo, lo haré con la postcombustión al máximo”. Navegación de entradasAlerta roja en Neuquén: restringen actividades y circulación desde las 18 por el temporal Cuánto hay que ganar para vivir cómodo en los Estados Unidos