El boom de los medicamentos para adelgazar dispara los costos de salud en Estados Unidos y empuja recortes de cobertura
El boom de los medicamentos para adelgazar dispara los costos de salud en Estados Unidos y empuja recortes de cobertura

Entre el 5% y el 10% de los grandes empleadores de Estados Unidos planea retirar la cobertura de los medicamentos GLP-1 para bajar de peso en 2027, justo cuando la demanda de estos fármacos alcanza niveles altos por la llegada de versiones en pastilla. Los precios unitarios bajaron, pero la factura total sube porque cada vez más personas acceden al tratamiento.

Dos encuestas independientes confirman la tendencia. La consultora de beneficios Mercer relevó que el 5% de las empresas con más de 500 empleados dejará de cubrir estos medicamentos el año próximo.

El grupo de investigación de políticas Business Group on Health encontró una cifra mayor: el 10% de los empleadores que hoy financian los GLP-1 para control de peso tiene previsto abandonar esa cobertura en 2027.

Las encuestas de Mercer y Business Group on Health coinciden en que parte de las empresas dejará de financiar los GLP-1 para control de peso (Europa Press)

Los GLP-1 son una clase de medicamentos que imitan una hormona intestinal para reducir el apetito y regular el azúcar en sangre. Los más conocidos son Wegovy, de Novo Nordisk, y Zepbound, de Eli Lilly. Hasta este año, ambos se aplicaban en inyecciones semanales.

En enero de 2026, Novo Nordisk lanzó Wegovy en formato de pastilla. Lilly siguió en abril con Foundayo, su versión oral. Los dos productos arrancan en unos USD 149 mensuales a través de los sitios web de los laboratorios o de TrumpRx.gov, la plataforma del gobierno federal que negoció precios directos con las farmacéuticas.

Por qué los empleadores no sienten el ahorro

El problema no está en el precio de lista, sino en quién negocia qué. Lauren Remspecher, directora de Purchaser Business Group on Health, explicó a Reuters que muchas empresas pagan más a través de los intermediarios del sistema —los gestores de beneficios farmacéuticos— que lo que pagaría un paciente que compra de forma directa con efectivo.

“Una ventaja de que los precios directos al consumidor y los negociados por el gobierno sean más transparentes es que ahora los empleadores pueden ver cuánto están pagando de más y dónde hay margen de mejora”, dijo Remspecher a Reuters.

Louis Zollo, especialista en práctica farmacéutica de la consultora Segal, señaló: “Aunque el costo unitario bajó, la población de pacientes no deja de crecer”, señaló a la misma agencia.

Las pastillas amplían el universo de pacientes

Las versiones orales cambiaron el perfil de quién toma estos medicamentos. Según cinco expertos del sector consultados por Reuters, las pastillas atrajeron a personas que nunca antes habían probado un GLP-1 —en particular, quienes evitan las inyecciones— y eso mantuvo los costos totales para los empleadores en niveles altos.

Los datos clínicos muestran que Foundayo reduce el peso corporal un 11% y Wegovy oral un 14%, porcentajes inferiores a los de las versiones inyectables, pero suficientes para que millones de pacientes los prefieran.

Los empleadores de Estados Unidos no perciben el ahorro en GLP-1 porque los gestores de beneficios farmacéuticos encarecen la cobertura frente a la compra directa (Imagen Ilustrativa Infobae)

La consultora Aon registró dos movimientos simultáneos: pacientes que ya usaban inyectables migraron a las pastillas, y nuevos usuarios eligieron directamente la vía oral. Aon también prevé una caída en la cobertura corporativa durante 2027.

El peso financiero para las empresas

Hoy, el 67% de los grandes empleadores cubre los GLP-1 en sus planes de salud, según el Business Group on Health. Mercer, con un criterio más acotado, estima esa proporción en el 44% para empresas de más de 500 empleados.

La aseguradora Cigna ya dio el primer paso: desde julio de 2026 dejó de cubrir estos tratamientos para sus propios empleados, según informó Reuters a principios de mes. La compañía indicó que sus trabajadores pueden adquirir los medicamentos por otros canales, incluidos los sitios de los laboratorios.

Dan Mendelson, director ejecutivo de Morgan Health —la unidad de salud de JPMorgan— afirmó a Reuters que las pastillas presionarán los costos individuales a la baja durante este año.