EEUU completó una nueva ofensiva contra posiciones militares iraníes: ya son 13 noches consecutivas de ataques
EEUU completó una nueva ofensiva contra posiciones militares iraníes: ya son 13 noches consecutivas de ataques

Estados Unidos completó este jueves una nueva serie de bombardeos contra objetivos militares del régimen iraní, con lo que la campaña militar de Washington alcanzó su decimotercera noche consecutiva de operaciones. El Comando Central estadounidense (CENTCOM) informó que los ataques buscan debilitar la capacidad operativa de la Guardia Revolucionaria Islámica y responder a las amenazas contra la navegación comercial en Oriente Medio.

En un comunicado difundido en la red social X, el CENTCOM señaló que “las fuerzas estadounidenses iniciaron otra noche de ataques contra objetivos militares iraníes a las 18:45, hora del este” y agregó además que se trató de la “decimotercera noche consecutiva de ataques destinados a responsabilizar a Irán y reducir las amenazas de la Guardia Revolucionaria Islámica contra la navegación comercial”.

Horas más tarde, destacó que ejecutó ataques dirigidos contra infraestructuras militares iraníes en la región del Golfo Pérsico, focalizando centros de mando, depósitos de drones, sistemas de comunicación, puestos de vigilancia costera y capacidades marítimas.

De acuerdo con el CENTCOM, el estrecho de Ormuz, la vía marítima internacional amenazada por Irán, permanece abierta al tránsito pese a los recientes ataques atribuidos a la Guardia Revolucionaria Islámica. Los buques comerciales “continúan navegando libremente por el estrecho con el apoyo militar de Estados Unidos”, indicó el cuerpo militar.

Actualmente, más de 50.000 militares estadounidenses se encuentran desplegados en Oriente Medio, según datos oficiales. Reuters reportó que esta concentración de fuerzas responde a la necesidad de “reducir aún más la amenaza” que representa la actividad militar iraní en la región, especialmente para el tráfico marítimo internacional.

La nueva ofensiva estadounidense se produce en medio de una creciente escalada regional, después de que los rebeldes hutíes de Yemen, aliados de Teherán, ampliaran el conflicto al mar Rojo al anunciar un bloqueo de los puertos de Arabia Saudita y reivindicar ataques con misiles y drones contra los petroleros Encelia y Layla.

La expansión del conflicto tuvo un impacto inmediato en el mercado energético. El precio del crudo Brent volvió a superar los 100 dólares por barril ante el temor de interrupciones en el transporte marítimo por el mar Rojo, una ruta utilizada para evitar el estrecho de Ormuz.

La consultora Kpler reportó además una disminución del tráfico marítimo por el estrecho de Bab el Mandeb, que conecta el mar Rojo con el océano Índico. Durante la jornada cruzaron esa vía 18 buques con materias primas, frente a los 26 registrados el día anterior.

Entretanto, el presidente Donald Trump volvió a advertir que responderá con un “gran castigo militar” si Irán o los hutíes realizan nuevos ataques contra embarcaciones o intereses estadounidenses en la región.

El mandatario también aseguró que utilizará los activos iraníes congelados bajo control de Estados Unidos para cubrir “cualquier daño causado a barcos, cargamentos o cualquier cosa relacionada con ello” por los ataques registrados en el Golfo y sus alrededores.

El régimen iraní denunció la continuidad de los ataques estadounidenses. El ministro de Relaciones Exteriores, Abbas Araghchi, calificó la actuación de Washington como “irracional” y “dominante”, al referirse a los bombardeos registrados durante los últimos días.

Operaciones de vuelo a bordo del portaaviones USS George H.W. Bush, en una imagen difundida por el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM)

Los medios estatales iraníes informaron que un ataque estadounidense dejó dos muertos en Shalamcheh, cerca de la frontera con Irak. También señalaron que misiles impactaron en Bushehr, donde se encuentra la única central nuclear civil del país, y en las cercanías de la ciudad de Suza, ubicada en la isla de Qeshm, sobre el estrecho de Ormuz.

Por su parte, los Guardianes de la Revolución afirmaron haber impedido el paso de tres petroleros por esa vía marítima, mientras continúan las operaciones militares de ambos países.

La escalada también alcanzó a otros Estados de Oriente Medio. Jordania y Kuwait informaron haber interceptado proyectiles, mientras Irán aseguró haber atacado objetivos militares estadounidenses situados en ambos territorios.

Kuwait confirmó además que un puesto fronterizo con Irak fue alcanzado por drones, aunque indicó que no se registraron víctimas. Más tarde, el emirato informó que sus sistemas de defensa aérea estaban “interceptando ataques hostiles con misiles y drones tras la agresión injustificada de Irán”.

Irán ataca instalaciones de EEUU en Kuwait, Jordania y un centro de datos de Amazon en Bahréin (Archivo)

En paralelo, Omán informó que mantiene gestiones diplomáticas para intentar reactivar las conversaciones entre Arabia Saudita y los hutíes, al tiempo que expresó su “gran preocupación” por el deterioro de la seguridad en el mar Rojo.

El secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, alertó sobre el riesgo de una expansión aún mayor del conflicto durante una reunión del Consejo de Seguridad.

“La situación en Oriente Medio está fuera de control”, afirmó el jefe de la ONU. También advirtió que “una crisis alimenta a otra. Una escalada desencadena la siguiente”, al pedir esfuerzos para contener la violencia en una región donde las operaciones militares continúan ampliándose por tierra, aire y mar.