Tanto Eduardo Wilde como Nicolás Avellaneda fueron ministros de justicia e instrucción pública. Tuvieron varias coincidencias, pero sobre todo los unió su pasión por la educación. Jamás se gritaron ni difamaron a pesar de sus diferencias ideológicas. Un ejemplo para la patria, que el Museo Histórico Sarmiento rescata con una nueva sala. Leer más Navegación de entradasLa Justicia frenó una millonaria licitación de Karina Milei sobre la Quinta de Olivos y Casa Rosada El ajuste oculto del celular que conviene revisar para que tus apps no te provoquen un disgusto