El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó el lunes por la noche que la obtención de uranio desde Irán será “un proceso largo y difícil”, al insistir en que los ataques estadounidenses del año pasado destruyeron por completo las instalaciones nucleares alcanzadas en territorio iraní.“La Operación Midnight Hammer fue una obliteración completa y total de los sitios de polvo nuclear en Irán”, escribió Trump en su plataforma Truth Social. Luego agregó: “Por lo tanto, extraerlo será un proceso largo y difícil”.El mandatario reiteró así la posición de la Casa Blanca respecto del alcance de la ofensiva militar lanzada contra objetivos nucleares iraníes. Trump suele utilizar la expresión “polvo nuclear” para referirse a las reservas de uranio enriquecido que, según Washington, Teherán acumuló con el objetivo de desarrollar una bomba atómica. En otras oportunidades, también empleó ese término para describir el material residual que quedó tras los bombardeos estadounidenses sobre las instalaciones nucleares iraníes en junio del año pasado.Previamente, Trump sostuvo que las reservas de uranio enriquecido de Irán finalmente pasarán a territorio estadounidense, una afirmación que contrastó con la postura oficial de Teherán. La cancillería iraní negó esos planes y mantuvo su rechazo a cualquier transferencia del material nuclear fuera del país.Estados Unidos e Israel lanzaron ataques conjuntos el 28 de febrero con el objetivo de eliminar lo que el gobierno israelí definió como “la amenaza existencial” que representa el programa nuclear de la república islámica. De acuerdo con funcionarios israelíes, Irán intensificó sus esfuerzos para obtener un arma atómica tras el fin de la guerra de 12 días del año pasado, conflicto que incluyó bombardeos estadounidenses sobre tres instalaciones nucleares, entre ellas una planta de enriquecimiento.Las declaraciones de Trump surgieron en medio de la incertidumbre sobre la continuidad de las conversaciones entre Washington y Teherán. Desde Irán, voceros oficiales señalaron que aún no se definió la participación en una nueva ronda de diálogo y cuestionaron la postura estadounidense en el marco del actual cese de hostilidades.En paralelo, el presidente estadounidense advirtió sobre la posibilidad de una nueva escalada militar si fracasan las negociaciones. “Si no hay un acuerdo, empezarán a caer muchas bombas”, expresó en otra intervención, al referirse al escenario posterior al vencimiento del alto el fuego.El proceso diplomático se desarrolla en un contexto marcado por la persistencia de tensiones militares, restricciones comerciales y disputas en torno al programa nuclear iraní. Uno de los puntos centrales de la negociación continúa siendo el destino del uranio enriquecido en poder de Teherán, mientras ambas partes mantienen acusaciones cruzadas por presuntos incumplimientos.La Casa Blanca informó que la próxima delegación estadounidense estará encabezada por el vicepresidente JD Vance, acompañado por el enviado especial para Medio Oriente, Steve Witkoff, y por Jared Kushner. La administración estadounidense busca avanzar hacia un nuevo entendimiento que, según su postura oficial, impida de manera definitiva cualquier desarrollo nuclear con fines militares.En Teherán, el clima interno muestra señales de desgaste tras meses de conflicto y de incertidumbre económica. La falta de avances concretos en la negociación mantiene la atención de la comunidad internacional, que sigue de cerca la evolución del diálogo entre ambos gobiernos y el futuro del programa nuclear iraní. Navegación de entradasEl horóscopo de hoy: martes 21 de abril El auge de los enjambres de inteligencia artificial capaces de infiltrar comunidades digitales y manipular la opinión pública global