El caso del exasesor presidencial en Bolivia es más que un símbolo. Se trata de un síntoma del vínculo entre lo personal y lo ideológico en los partidos de ideas extremas. Algo que espeja con las actitudes de Javier Milei. Leer más Navegación de entradasDetectan irregularidades por $ 146 millones en Concordia El Museo Guggenheim reclama la devolución de un cuadro de Picasso robado hace 65 años