Dena Karari, la estadounidense detenida durante 566 días por el régimen iraní, regresó a Estados Unidos
Dena Karari, la estadounidense detenida durante 566 días por el régimen iraní, regresó a Estados Unidos

La ciudadana estadounidense Dena Karari regresó a su país natal después de cumplir 566 días de detención en territorio iraní, según comunicó su abogado, Jared Genser el sábdo. “¡Bienvenida a casa, Dena Karari, desde Irán a la tierra de la libertad y el hogar de los valientes!”

El letrado expresó su agradecimiento a quienes colaboraron en la liberación y solicitó intensificar los esfuerzos para lograr la libertad de otros estadounidenses que continúan detenidos en Irán.

Dena Karari, ciudadana estadounidense de 53 años y residente en California, regresó a Estados Unidos después de permanecer más de un año bajo investigación en Irán, país al que había viajado en diciembre de 2024 para visitar familiares en Shiraz. Durante su estadía, las autoridades iraníes confiscaron su pasaporte y le prohibieron abandonar el país.

Su abogado, Jared Genser, informó que Karari no fue encarcelada, aunque sí afrontó interrogatorios reiterados de funcionarios del Ministerio de Inteligencia iraní. Las autoridades la acusaron de espionaje y de colaborar con un gobierno considerado hostil, cargos que en Irán pueden conllevar largas condenas e incluso la pena de muerte.

El presidente Donald Trump comunicó que Irán permitió la salida de Karari y calificó la decisión como un “gesto de buena voluntad” en un mensaje difundido por Truth Social. “Ahora está fuera de Irán y en buenas condiciones”, publicó Trump.

Genser confirmó días atrás que “Dena ya está libre y fuera de Irán, de camino a Estados Unidos”, y atribuyó la liberación a las gestiones de la administración estadounidense.

El abogado Jared Genser (Archivo)

Hasta el momento, se desconoce si la salida de Karari formó parte de algún acuerdo entre Estados Unidos e Irán ni si su caso fue abordado en las últimas conversaciones bilaterales. Washington y Teherán negociaron previamente la liberación de ciudadanos detenidos; en 2023, la administración de Joe Biden logró la salida de cinco estadounidenses retenidos en Irán mediante un acuerdo que incluyó un intercambio de prisioneros y el desbloqueo de fondos iraníes.

Las familias de otros ciudadanos estadounidenses que permanecen detenidos en Irán mantienen los reclamos para avanzar en su liberación. Neda Sharghi, hermana de un ex detenido estadounidense en Irán e integrante de una organización de apoyo a rehenes, consideró que la salida de Karari constituye una señal positiva para quienes siguen bajo custodia iraní.

Al menos tres ciudadanos estadounidenses continúan detenidos en Irán. Uno de ellos es Kamran Hekmati, un joyero de 70 años. Su familia informó que fue arrestado tras viajar a Irán en mayo de 2025 y posteriormente trasladado a la prisión de Evin, en Teherán, utilizada frecuentemente para detenidos por motivos de seguridad nacional. Hekmati recibió una condena de dos años de prisión, en un proceso judicial vinculado a un viaje a Israel para asistir al bar mitzvá de su hijo.

El joyero iraní-estadounidense Kamran Hekmati, y el periodista Reza Valizadeh

Otro caso corresponde al periodista Reza Valizadeh, condenado a diez años de prisión en Irán. Valizadeh trabajó para Radio Farda, medio en idioma persa asociado a Radio Free Europe, una organización financiada por el Gobierno estadounidense. Su abogado precisó que la condena está relacionada con cargos por supuesta colaboración con un Estado considerado enemigo por Teherán.

Además de Hekmati y Valizadeh, permanece detenida otra ciudadana estadounidense cuya identidad no ha sido revelada. Organizaciones de derechos humanos informaron que la mujer fue recluida en la prisión de Evin y que varios ciudadanos con vínculos con Estados Unidos fueron arrestados en el contexto de los enfrentamientos militares entre Teherán, Tel Aviv y Washington en 2025.

El Departamento de Estado estadounidense mantiene la política de no comentar públicamente casos individuales de ciudadanos detenidos en Irán por razones de privacidad y seguridad. Organizaciones que representan a familias de estadounidenses retenidos en el extranjero solicitaron que estos casos sean tratados en las conversaciones diplomáticas entre Washington y Teherán.