Del legado de Ruhollah Jomeini a la era Jamenei: cómo cambió la estrategia del régimen y qué puede pasar ahora
Del legado de Ruhollah Jomeini a la era Jamenei: cómo cambió la estrategia del régimen y qué puede pasar ahora

La muerte de Jamenei generó un escenario inédito en Irán, con el riesgo tangible de una implosión del régimen y el surgimiento de un sistema de poder tripartito. Según el analista geopolítico Claudio Fantini, consultado por Infobae en Vivo A las Nueve, esta situación plantea consecuencias de alto impacto para la estabilidad de la región y el equilibrio energético global.

De acuerdo con Fantini, la guerra comenzó con un bombardeo que decapitó por primera vez la cúpula del régimen desde su instauración en 1979. El experto recordó que la última sucesión de poder en Irán se produjo de manera ordenada tras la muerte natural del ayatolá Ruhollah Jomeini, creador de la teocracia chiita. En contraste, la coyuntura actual muestra un triunvirato al frente del país, con el presidente, el titular del Poder Judicial y el líder del Consejo de Ulamas.

Fantini describió un cambio de prioridades históricas en el régimen. Jomeini buscó expandir la influencia chiita y derrocar monarquías suníes, mientras que su sucesor, Alí Jamenei, puso el foco en la destrucción de Israel. “La decapitación en el primer día de esta guerra abre una situación insólita y un triunvirato al frente en este momento”, explicó el analista.

Fragilidad interna y represión en Irán

Fantini resaltó que el régimen iraní se sostiene desde hace décadas a través de una fuerte represión. “En 1999, 2009 y 2019, las protestas populares fueron reprimidas de manera brutal. Las cifras de muertos se cuentan en decenas de miles”, señaló. El analista recordó el caso de Mahsa Amini en 2019 y las manifestaciones estudiantiles previas como puntos de inflexión donde la represión terminó imponiéndose.

El experto advirtió sobre la posibilidad de una implosión interna. “Puede implosionar y estallar en una guerra de facciones, porque se está en una dimensión desconocida”, afirmó Fantini. Sin embargo, subrayó que el aparato represivo ha logrado contener los intentos de cambio en otras oportunidades. “La mayoría de la población mostró capacidad de movilización, pero siempre se terminó imponiendo la represión”, agregó.

Fantini advirtió que la caída de un régimen en un país tan grande y complejo como Irán no se asemeja a otros procesos en la región. “No es Afganistán ni Libia. Son 90 millones de habitantes en un territorio difícil y con cierto nivel de desarrollo”, remarcó.

Posición internacional: Estados Unidos, Rusia, China y países árabes

El analista evaluó las posturas de las principales potencias mundiales frente al conflicto. “China y Rusia muestran más cautela que indignación. Hasta ahora, las respuestas son discursos de condena, pero sin acciones directas”, explicó Fantini. Destacó que Rusia depende de drones y armamento iraní para sostener la guerra en Ucrania, lo que limita su margen de maniobra.

Según Fantini, China se muestra más preocupada por el impacto en el comercio y el petróleo que por el desenlace político en Irán. “El principal comprador del petróleo iraní es China y esto puede impactar en su economía”, precisó.

El régimen de Irán enfrenta un riesgo real de implosión interna y guerra de facciones tras el vacío de poder dejado por Jamenei - Majid Asgaripour/WANA (West Asia News Agency) vía REUTERS/File Photo

Respecto a los países árabes, Fantini indicó que Emiratos Árabes Unidos resultó el más golpeado por los misiles y drones iraníes. “Tanto en Abu Dabi como en Dubái, los ataques alcanzaron zonas civiles”, afirmó. Arabia Saudita y otros países de la región expresaron preocupación por la seguridad de su infraestructura petrolera y evalúan posibles respuestas.

Economía global y el rol del estrecho de Ormuz

Fantini destacó la importancia estratégica del estrecho de Ormuz para el comercio mundial de petróleo. “El 25% del petróleo que consume el mundo pasa por el estrecho de Ormuz”, señaló. En el contexto actual, la falta de tránsito de buques cisterna por la zona afecta los mercados globales y eleva el precio del petróleo.

El analista recordó antecedentes históricos como la guerra Irán-Irak, que se extendió mucho más de lo previsto debido al fanatismo de los combatientes y la complejidad del territorio. Fantini afirmó: “Ese factor, el fanatismo, es muy difícil de medir y tuvo una influencia muy grande en la duración de los conflictos”.

Potencial nuclear y amenazas de escalada

Sobre la amenaza nuclear, Fantini explicó que Irán dispone de unos cuatrocientos kilos de uranio enriquecido al sesenta por ciento, cerca del nivel necesario para fabricar armas atómicas. “El peligro de un ataque nuclear no depende solo de la producción interna. Irán puede conseguir ojivas nucleares a través de aliados como Corea del Norte”, advirtió.

El analista remarcó que los misiles balísticos iraníes tienen capacidad de alcanzar objetivos en Israel y que la prolongación del conflicto aumenta los riesgos de escalada. “Por eso es importante que estos conflictos no se prolonguen demasiado, porque los peligros empiezan a crecer en distintas dimensiones”, concluyó Fantini.