De River a Huracán: los bodegones salen a la cancha
De River a Huracán: los bodegones salen a la cancha

Una picada de fiambres con pan en el arco; empanadas de osobuco en el centro de la defensa; en el mediocampo, un plato de ñoquis a la bolognesa aporta la energía necesaria en la zona neurálgica, mientras que en la delantera se luce una milanesa a caballo (para compartir, por supuesto) y la clásica tortilla española. En el banco, aguardan para ingresar el flan con dulce de leche, el budín de pan y un postre vigilante.

El fútbol y la comida son dos pasiones argentinas que van de la mano o, en este caso, de los pies. Cada vez más clubes apuestan a la gastronomía como catalizadora de una experiencia integral que abarque tanto a los socios como a los hinchas y turistas nacionales y extranjeros. En muchos casos, ir a comer a un restaurante dentro de la cancha es la primera aproximación de los fanáticos a los templos del fútbol que ven todos los fines de semana en las transmisiones de televisión.

“Los estadios se están transformando en lugares de experiencia, donde la gente quiere pasar tiempo, encontrarse, comer, recorrer y vivir el club desde distintos lugares -sostiene Felipe “Conejo” Bourel, uno de los socios detrás de Bodegón 1901, el espacio recientemente inaugurado en la tribuna Belgrano casi en unión con la Sívori en el estadio Monumental. Desde las mesas es posible tener una panorámica privilegiada del césped, incluso de noche, ya que las torres de luces led del estadio permanecen encendidas.

“La gastronomía aparece como una forma muy natural de ampliar ese vínculo con el estadio. Poder sentarte a comer dentro de un lugar tan cargado de historia genera una conexión distinta con el club y con todo lo que representa Es vivir el estadio desde otro lugar, con tiempo, con amigos o en familia, alrededor de una mesa”, completa Bourel.

Un postre homenaje a River

Fiel a su origen popular, el concepto gastronómico que impera dentro de los estadios es el del bodegón. Antes de River, clubes como Huracán, Atlanta, Ferro, Racing e Independiente (tienen locales en su sede social) empezaron a imponerlo siguiendo la tradición de servir platos “ricos, abundantes, caseros y sin pretensiones”, como aseguran en El Globito, el restaurante de Huracán, ubicado en Parque Patricios.

El vino de El Globito, el bodegón de Huracán, en Parque Patricios

En otros casos, hay opciones de cocina contemporánea como puede ser Banda, el otro espacio gastronómico de River, o León, el restaurante que se inauguró en Uno, el estadio de Estudiantes de La Plata, que tiene la particularidad de estar al nivel del campo de juego, lo que da la sensación de estar comiendo “dentro de la cancha”.

El restaurante que está en el estadio de Estudiantes de La Plata se encuentra al nivel del campo de juego

El caso de Boca Juniors es curioso: a contramano de la tendencia general, el local gastronómico dentro de la Bombonera no tendrá nada que ver ni con el fútbol ni con el bodegón: es un local de la cadena Hard Rock Café que funcionará donde estaba la vieja confitería del estadio. Con triple acceso -uno sobre la calle Brandsen 805, otro en la esquina con Del Valle Iberlucea y un tercero desde la tribuna popular baja del lado del Riachuelo- el proyecto tendrá una decoración acorde a los colores y la historia xeneize, pero combinada con símbolos propios de la cadena norteamericana, como la enorme guitarra.

El mozo de León, con el estadio a sus espaldas

Los fanáticos del club de la ribera que pretendan respirar algo de tradición, tendrán que cruzar la calle Brandsen y entrar en La Glorieta de Quique, el lugar de pertenencia del hincha de Boca, “un rincón bostero donde el fútbol se alimenta”, según dejan en claro al ingresar. Allí la atmósfera es una extensión de la popular, donde el fútbol y la comida son el combustible que retroalimenta la pasión.

En la vereda de enfrente, River, el rival de toda la vida, apostó por tener su propio bodegón dentro del estadio como una forma de volver a las raíces. “Si bien ya existía una propuesta gastronómica en el estadio, queríamos crear algo con más identidad emocional, que conecte con la memoria del hincha. Un lugar donde no solo se venga a comer, sino a recordar partidos, contar anécdotas -sostiene Bourel-. Es el formato que mejor representa la identidad de River: encuentro, mesa compartida, familia. Y eso tiene mucho que ver con lo que significa venir a la cancha”.

De todas maneras, Bodegón 1901 no es el clásico reducto de barrio: desde la ambientación y el menú hay una búsqueda de sofisticación que trasciende el concepto. Por ejemplo, Casa Yos estuvo a cargo del diseño e interiorismo con materiales tradicionales como boiseries de madera y pisos en formato herringbone, con una curaduría de cuadros, recortes de diarios, revistas originales y banderines que recorren la historia del club desde su fundación, precisamente, en 1901. Y la carta está a cargo de Sebastian Tricarico, chef con exitosos pasos por Happening y Gardiner.

“Es un bodegón con identidad propia pensado para disfrutar el estadio desde otro lugar. Un espacio que respeta la tradición del bodegón -ambiente cálido, cocina generosa, mesa compartida-, pero con el nivel de detalle y el cuidado que merece estar dentro de uno de los estadios más importantes del mundo”, define el empresario gastronómico que destaca tres platos del menú que no fallan: empanadas soufflé de osobuco braseado, milanesa de bife de chorizo con papas fritas y de postre mousse de chocolate con corazón de naranja y crocante de marroc.

En otros clubes, el concepto gastronómico dentro del estadio se mantiene fiel al clásico bodegón barrial. Un ejemplo claro es Los Bohemios, el restaurante que está en la cancha de Atlanta, en Villa Crespo. Ahí, las paredes blancas casi no se ven porque están tapizadas de camisetas enmarcadas y globos azules y amarillos que denotan el sentimiento “por el morfi, Atlanta y Villa Crespo”.

Los Bohemios está en la cancha de Atlanta, en Villa Crespo. Ahí, las paredes están tapizadas de camisetas enmarcadas y globos azules y amarillos

“Una de las diferencias con respecto a otros bodegones de cancha es que no importa de qué club son hinchas, se fanatizan con nuestra propuesta y vuelven -explica Ricardo Grassi, gerente de comunicación y marketing de Atlanta-. Otra diferencia es el espacio lindero a un sector de mesas, donde los comensales pueden ver como se practican deportes como futsal y básquet. También tenemos el Patio Bohemio, un lugar al aire libre que se posicionó como la previa ideal para las jornadas de recitales en el Movistar Arena”.

Al bodegón no van únicamente hinchas de Atlanta, aseguran desde Los Bohemios

Sin duda la comida es el integrante más fuerte del binomio fútbol y gastronomía. La gente va a comer. Y a comer bien. “Somos un local gastronómico donde se pueden encontrar platos abundantes a buen precio”, define Grassi. ¿Las estrellas del menú? La entraña con papas bravas y los ravioles de osobuco. Pero la que se lleva todos los aplausos es la milanesa Napoleón en homenaje a la mascota del club de la década del 30 que se convirtió en un emblema.

“Viene con salsa de tomate, jamón, muzzarella, tomates cherry confitados, aceitunas negras y mucho huevo frito. La porción es para compartir, incluye papas fritas y se sirve en un plato especial, con la silueta de Napoleón”, cuenta Grassi, que además pondera “la atención amable, el personal cercano con el cliente y la capacidad para recibir mucha gente”.

La entraña con papas bravas y los ravioles de osobuco, los platos más pedidos

La ambientación futbolística y artística completan la experiencia: hay platos firmados por artistas que visitaron el local y camisetas autografiadas por cracks como Lionel Messi y Cristiano Ronaldo, además de varias casacas de clubes extranjeros. Por supuesto, también están presentes las de Atlanta de todas las épocas. Y hay objetos como botines, guantes, pelotas y algunos en homenaje a Diego Maradona.

No sólo los estadios convocan a la mesa. Están los restaurantes que se encuentran dentro de las sedes sociales. La Caldera, el local gastronómico identificado con Independiente, es uno de ellos. “Somos un bodegón que nace dentro del Club Atlético Independiente a finales de junio de 2025. Cohabitamos con la dinámica vida del club, hacemos parte de su día a día y estamos abiertos también al público de la zona”, dice Yonatan Rivera, el encargado de la sede de Boyacá al 470, en el barrio de Flores. Hay otra sede en Avellaneda.

La milanesa homenaje a Independiente que se ofrece en La CalderaLa Copa Libertadores se exhibe en la vitrina del bodegón

El ambiente es familiar y amiguero y sirve como “tribuna paralela” para juntarse a ver los partidos del Rojo los días que juega de visitante o para aquellos que no puedan acercarse hasta el estadio. “En estos momentos se crea un ambiente único donde todos disfrutamos de la energía de nuestra fanaticada -describe-. También estamos abiertos a recibir a todo aquel que quiera venir a probar nuestra cocina, que va desde lo clásico de un bodegón hasta platos un poco más armados con el toque especial de nuestro equipo de cocina”.

Para empezar, las variedad de empanadas con con la salsita diabla, ligeramente picante, ofrecen un comienzo prometedor. Más tarde, el vacío a la portuguesa con cuatro horas de preparación en las brasas, se siente como si fuera “una manteca”. Por otro lado, las papas fritas condimentadas con pimentón dulce y salsa pesto se convierten en el acompañamiento perfecto. Pero lo que todo fanático del club que más Copas Libertadores ostenta en sus vitrinas no puede dejar de probar es la milanesa o suprema Bochini: un verdadero homenaje al ídolo de la institución. El postre no puede ser otro que un volcán de chocolate.

Racing, el rival de toda la vida, no se quedó atrás y en enero de este año inauguró Bodegón Lacadé, el primer restaurante oficial del club, en la Sede de Villa del Parque. “Fue creado con la idea de unir dos pasiones muy argentinas: el fútbol y el bodegón. Es un espacio pensado para que el hincha se sienta identificado desde que entra, pero también para que cualquiera disfrute de una comida abundante, rica y con precios accesibles”, define Jorge (prefiere mantener en reserva su apellido), uno de sus dueños.

Un mozo con la remera de Lacadé, el bodegón de Racing

“Si bien la ambientación es moderna, Lacadé tiene varias cosas de un bodegón tradicional: porciones abundantes, platos caseros, sabores reconocibles, ambiente familiar, atención cercana y esa sensación de lugar al que siempre se quiere volver -describe-. No buscamos ser solamente un bar temático de fútbol, sino un bodegón con identidad, con alma de tribuna y con una propuesta gastronómica seria. En Lacadé hay pertenencia, recuerdos, cultura futbolera y también platos bien hechos”.

Los más pedidos son la Militonesa de carne rellena, que viene con papas y batatas fritas para cuatro personas; la entraña “Maravilla” o el Gran Bife Costas.También son muy elegidos los sorrentinos académicos de jamón y queso, que vienen de color celeste y blanco. De postre, el “Flancella” mixto, en honor a Guillermo Francella, reconocido hincha de Racing, es un hit, mientras que el trago el “Cielito de Costas” es otro de los que no fallan y uno de los más instagrameables por su color celeste.

Un hit: los sorrentinos académicos de jamón y queso, que vienen en celeste y blanco

Los bodegones dentro de los clubes son un fenómeno no sólo gastronómico sino social: además de comida casera, regalan experiencias, identidad y emoción. “En un momento donde mucha gente busca lugares con historia, con personalidad y con algo para recordar, estas propuestas logran conectar desde un lugar muy genuino”, reflexiona Jorge. Y Grassi, identificado con los colores de Atlanta, agrega: “La gente quiere conocer estadios y vivir experiencias vinculadas al fútbol. Al no haber público visitante en las canchas -solo puede ir dos veces al mes- se genera un vacío, una necesidad del hincha de estar cerca de su club. Por eso siempre decimos que acá les llenamos la panza y el corazón”.