Pekín, China.- Es tan impactante y realista que la niña acaricia los relieves de este mural de la Gran Muralla China como si pudiera con el tacto percibir su textura verdadera. Está en el Museo de la Resistencia del Pueblo Chino contra la Agresión Japonesa, donde hay una exhibición que conmemora el 80° aniversario de la victoria de China frente a Japón y el final de la Segunda Guerra Mundial. La pequeñez de la niña contrasta con la imponencia de esta enorme construcción que remite a la fortaleza y al poderío, que se verá reforzado el 3 de septiembre con un desfile militar al que asistirán líderes mundiales, algunos involucrados en cruentas guerras actuales que algún día también terminarán y luego se conmemorarán. Es como un eterno y perverso círculo vicioso de un horror en el que ya no existe una suave y dulce caricia capaz de mínimamente aliviar el flagelo de aquellos que ya ni recuerdan lo que es vivir en paz. Navegación de entradasErika de Sautu Riestra: cómo nació la esteticista de En el barro, el cambio de look, las escenas jugadas y su cuenta en OnlyFans La guerra de los Roses: la cruenta fábula de una era política, el final que el estudio no quería y la sorpresa tras el estreno