Los camaristas Farah, Irurzun y Boico ratificaron un embargo por 203 millones de pesos sobre los bienes del uniformado que fue procesado en primera instancia por la jueza federal María Servini. Los magistrados consideraron que la autoría de los disparos quedó acreditada y que el gendarme estaba capacitado para apuntar a 45 grados. Leer más Navegación de entradasLos Santos Inocentes, los primeros mártires del cristianismo recordados tras la Navidad Gatillo fácil: apartan a un efectivo y un organismo dice que ya lo identificó