Cáscara de banana con vinagre: por qué recomiendan esta mezcla y para qué sirve
Cáscara de banana con vinagre: por qué recomiendan esta mezcla y para qué sirve

Las soluciones naturales para aplicar a cuestiones del hogar, desde la limpieza hasta el cuidado o mantenimiento de las plantas o jardín, son cada vez más elegidas. Entre los trucos más recomendados aparece una mezcla que combina vinagre y cáscaras de banana.

Aunque parezca simple, esta fórmula casera puede aportar nutrientes clave para el suelo y mejorar el crecimiento de las plantas. 

Es que, la cáscara de banana contiene potasio, fósforo y magnesio, tres minerales esenciales para el desarrollo vegetal.

El vinagre, por su parte, acelera la descomposición de la cáscara y libera esos nutrientes en menos tiempo. Además, ayuda a bajar el pH del suelo, algo que beneficia a especies que prefieren ambientes más ácidos.

¿Para qué sirve aplicar esta mezcla en el jardín?

El objetivo de esta preparación es crear un fertilizante líquido que se pueda usar en el riego y fortalecer a las plantas. Pero es importante considerar que no se recomienda aplicar vinagre directamente, ya que puede dañar el suelo si no se diluye.

En cambio, al dejar reposar la mezcla y luego diluirla con agua, se obtiene un producto más seguro y útil para nutrir el jardín.

Paso a paso: cómo preparar el fertilizante casero

  • Juntar las cáscaras: primero hay que guardar las cáscaras de banana en un recipiente limpio.
  • Agregar vinagre: cubrirlas con vinagre blanco o de manzana. Asegurate de que queden completamente sumergidas.
  • Reposar: dejar la mezcla en reposo por al menos 48 horas. Durante ese tiempo, los nutrientes se liberan.
  • Diluir con agua: antes de usarla, mezclar el líquido con agua en partes iguales. Así se evita que el vinagre afecte el suelo.

Este fertilizante casero puede aplicarse una vez por semana en plantas que necesiten un refuerzo nutricional. También es útil en macetas, huertas urbanas o jardines pequeños.

Consejos para usarlo correctamente

  • No aplicar directamente sobre las hojas.
  • Probar primero en una planta para ver cómo reacciona.
  • Utilizarlo en suelos que toleren acidez, como los de hortensias, azaleas o frutales.
  • En caso de tener compost, se pueden sumar las cáscaras directamente sin vinagre.