Cada vez más países aprueban leyes para prohibir el uso de redes sociales entre menores
Cada vez más países aprueban leyes para prohibir el uso de redes sociales entre menores

Las nuevas regulaciones que buscan prohibir el acceso de adolescentes a redes sociales están ganando terreno en países de Europa y Asia, intensificando la presión sobre empresas tecnológicas y poniendo en entredicho el futuro de la captación de usuarios jóvenes.

Esta tendencia global surge tras decisiones pioneras en países como Australia y avanza hacia legislaciones concretas en naciones como Francia, España e India, en medio de una creciente preocupación política y social por el vínculo entre el uso excesivo de smartphones y el deterioro de la salud mental de los adolescentes.

La expansión de las restricciones ha coincidido con posturas tajantes de líderes internacionales. Recientemente, en una cumbre de inteligencia artificial celebrada en Nueva Delhi, el presidente francés Emmanuel Macron y el primer ministro británico Keir Starmer enfatizaron la urgencia de intervenir en los algoritmos que consideran perjudiciales para los menores.

Macron advirtió sobre la influencia negativa de las redes y los chatbots en la infancia y la adolescencia, mientras que Starmer detalló propuestas para poner freno al “scrolling” incesante y el funcionamiento adictivo de las aplicaciones. “Si eso significa una pelea con las grandes compañías de redes sociales, entonces que así sea”, planteó el líder británico en un reciente ensayo citado por The Wall Street Journal.

Smartphone muestra aplicaciones destacadas como Meta, TikTok y Snapchat en su pantalla principal. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las iniciativas legales varían en sus detalles pero comparten el objetivo de limitar la exposición de menores a plataformas como TikTok, Instagram y YouTube. Australia fue el primer país en aplicar desde diciembre una prohibición a menores de 16 años, obligando a gigantes tecnológicos a eliminar millones de cuentas adolescentes.

Francia pretende instaurar una ley para prohibir el acceso a menores de 15 años antes del próximo curso escolar. En tanto, España planifica un límite para menores de 16, Alemania debate restricciones similares y el Reino Unido lanzará en breve una consulta pública sobre la implementación de prohibiciones análogas.

En Estados Unidos, la normativa avanza a escala estatal: Florida ya aplica un veto a menores de 14 años, y estados como California y Nueva York requieren etiquetas que adviertan sobre los riesgos de las redes para niños y adolescentes. En el ámbito judicial, Meta Platforms (matriz de Instagram) enfrenta demandas civiles por los supuestos daños de sus aplicaciones en la salud mental juvenil. Mark Zuckerberg, máximo responsable de Meta, defendió bajo juramento las prácticas de su empresa y negó buscar activamente captar a menores. “El crecimiento de Meta busca ofrecer algo útil, no crear adicción”, afirmó, según publicó The Wall Street Journal.

Debate sobre salud mental y riesgos

Cifras recientes evidencian el alcance del fenómeno. En Francia, un informe parlamentario halló que el 93% de los estudiantes de secundaria tienen cuentas en redes sociales. En Estados Unidos, estudios del Pew Research Center indican que la mayoría de los adolescentes entre 13 y 17 años acceden diariamente a TikTok e Instagram, y uno de cada cinco lo hace casi constantemente.

Diversos expertos y padres han ligado el uso intensivo de smartphones y plataformas sociales con un incremento en la ansiedad, depresión y autolesiones entre jóvenes. Parte de la preocupación reside en el funcionamiento algorítmico de las aplicaciones, que “personalizan” contenidos y, según críticos, encierran a los menores en experiencias perjudiciales. Además, las notificaciones y la permanencia frente a la pantalla se relacionan con trastornos del sueño y el desarrollo cerebral.

Las compañías tecnológicas y organizaciones por los derechos digitales advierten sobre el carácter restrictivo y “poco específico” de las prohibiciones por edad. Alegan que estas medidas pueden terminar aislando a los adolescentes de comunidades en línea y fuentes de información y apoyo, sin probarse de manera concluyente la relación causal entre redes sociales y problemas mentales. “Las prohibiciones solo empujarán a los chicos a aplicaciones más pequeñas con menos controles de seguridad. Terminarán por excluirlos de su vida digital”, sostuvo Jean Gonié, directivo de Snap en Europa, Medio Oriente y áfrica, entrevistado por The Wall Street Journal.

En Australia, algunas pruebas anecdóticas apuntan a que los jóvenes migraron hacia videojuegos multijugador con chat, exentos de regulación.

Las principales plataformas alegan que ofrecen mecanismos de seguridad y entornos “apropiados a la edad”: límites de contenido, bloqueo de mensajería y transmisiones en vivo, restricciones de uso y enlaces con cuentas parentales.