El Gobierno de Brasil negó el ingreso al país a dos funcionarios del Departamento de Estado de Estados Unidos que planeaban reunirse con autoridades electorales para abordar temas vinculados a las elecciones presidenciales de octubre y la libertad de expresión durante el proceso electoral.La denegación de las visas, formalizada por el Ministerio de Relaciones Exteriores, recayó sobre Riley Barnes, subsecretario para Democracia, Derechos Humanos y Trabajo, y Samuel Samson, subsecretario adjunto de la misma dependencia.La decisión se tomó en un contexto marcado por declaraciones recientes de Flávio Bolsonaro, senador y candidato presidencial, quien en una reunión con representantes de 40 países aseguró que las urnas electrónicas brasileñas provinieron de la empresa venezolana Smartmatic, lo que fue desmentido de inmediato por el Tribunal Superior Electoral.En ese encuentro diplomático, Bolsonaro insistió en la necesidad de observadores internacionales para las elecciones, aunque negó haber puesto en cuestión la fiabilidad del sistema electoral. La Cancillería interpretó que la solicitud de visas estadounidenses surgió inmediatamente después de esos señalamientos, lo que llevó al Gobierno a considerar que la misión de los funcionarios podría buscar una instrumentalización política del proceso electoral en curso.Según fuentes diplomáticas, Brasil mantiene una tradición de recibir observadores internacionales, pero en este caso los representantes estadounidenses no acudirían en esa función, sino bajo un papel diferente, vinculado con la supervisión directa de los procedimientos electorales.El antecedente más cercano se remonta a julio de 2022, cuando Jair Bolsonaro, entonces presidente y hoy condenado por golpismo, convocó a embajadores extranjeros en la residencia oficial y utilizó los medios estatales para poner en duda la seguridad del voto electrónico y advertir sobre un posible fraude. Aquella jornada generó repercusiones judiciales: en junio de 2023, el Tribunal Superior Electoral sancionó a Bolsonaro por abuso de poder político y uso indebido de los medios públicos, declarándolo inelegible hasta 2030.Más tarde, la justicia lo condenó a 27 años de prisión por intentar revertir el resultado electoral y perpetuarse en el poder, pena que cumple bajo arresto domiciliario.En la jornada de hoy, el Partido Liberal de Brasil oficializó la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro, durante una ceremonia en San Pablo que contó con la presencia de Javier Milei, presidente de Argentina. Flávio, de 45 años, fue señalado como heredero político por su padre y prometió mantener el rumbo político familiar aunque con un estilo propio.El acto, realizado en el estadio Pacaembu, reunió a aliados y simpatizantes, y marcó el lanzamiento de la campaña del senador, quien aparece segundo en las encuestas detrás de Lula da Silva. La Corte Suprema impidió cualquier contacto político entre Jair y Flávio durante el proceso electoral, mientras que Milei aprovechó su visita para recibir la Orden de Ipiranga del gobernador paulista y reforzar la alianza con el bolsonarismo.En el ciclo electoral que se avecina, Luiz Inácio Lula da Silva busca un cuarto mandato no consecutivo en los comicios pautados para el 4 de octubre, con Flávio Bolsonaro como principal adversario.(Con información de EFE) Navegación de entradasVeintiún heridos tras un incendio intenso en una vivienda de Queens que alcanzó edificios contiguos