Los ataques revelaron que el objetivo alemán buscaba quebrar la moral y controlar la psique de la población. A pesar de su apariencia invulnerable, los Zeppelines eran inflamables, lo que obligó a desarrollar munición incendiaria para derribarlos y generó imágenes dantescas de fuego cayendo del cielo. Leer más Navegación de entradasEl matrimonio prohibido que sostuvo a Darwin: cómo casarse con su prima Emma Wedgwood ayudó a crear El origen de las especies Qué santo se recuerda hoy, 29 de enero: San Sulpicio Severo, el escritor que convirtió la historia en testimonio de fe