“Una muñeca sexual que representa a una niña, ordenada por un hombre de 56 años ya condenado por delitos sexuales, es la demostración de que estos objetos alimentan impulsos pederastas”, remarcó Sarah El Haïry, alta comisionada para la Infancia. Leer más Navegación de entradasEl Gobierno prorrogó la suspensión de contrataciones en el sector público y fijó excepciones El hechizo y la tormenta