El argentino Andy Muschietti (52) -en tándem con su hermana Bárbara, como productora- ya es una cara familiar en Hollywood: fue el creador de Mamá, el cortometraje de 2008 que llamó la atención de Guillermo del Toro y se convirtió en un largometraje que, allá por 2013, llegó al primer puesto de la taquilla estadounidense; dirigió It (2017), que fue todo un suceso, e It: Capítulo 2 (2019), adaptaciones del clásico de Stephen King que, además, le valieron una estrecha relación con el escritor; es la mente creativa detrás de It: Bienvenidos a Derry (2025), la exitosa serie que oficia de precuela de la historia del payaso Pennywise, cuya segunda temporada está actualmente en faceta de escritura, y puso un pie en el mundo de los superhéroes al frente de The Flash (2023), de DC.Entre los proyectos que lo tienen como director o como productor, el oriundo de Vicente López (que se crió en Acassuso) llegó a la pantalla grande como actor de doblaje en Minions & monstruos, la nueva película de los simpáticos personajes amarillos que, en esta entrega que hoy se estrena en los cines de Argentina, se convierten en estrellas de cine, liberan criaturas peligrosas e intentan salvar al planeta del caos que ellos mismos provocaron. Allí, Muschietti pone su voz a Max -en la versión original en inglés lo interpreta Christoph Waltz-, un director de cine tan severo como afectuoso cuyo set de rodaje es invadido por los minions.En diálogo con LA NACION, el argentino contó su inspiración detrás del tono arrabalero de su personaje -que incluye una famosa frase de Lionel Messi-, en qué etapa se encuentra la segunda temporada de It: bienvenidos a Derry y su deseo para el Mundial.-¿Es tu debut como actor de doblaje?-Tengo que aclarar que hice una pequeña participación en una película de Ramiro San Honorio, George Pal: un Marciano de Hollywood en Argentina, donde hice la locución; pero bueno, es otro animal [se ríe]. Me sentí muy honrado cuando me pidieron participar en Minions & monstruos porque la verdad es que no soy actor, pero el concepto era traer a un director latinoamericano para hacer el doblaje y sentí que lo podía hacer. La película me pareció fascinante, muy divertida, la premisa es genial. Dije: “¿Por qué no? Vamos a hacerlo. Si nos equivocamos, nos equivocamos”. Pero creo que salió.-La película está cargada de referencias a la historia del cine: personajes como Charles Chaplin, la transición del cine mudo al sonoro y mucho más. ¿Te divertiste encontrando esas referencias?-Está lleno de lo que acá llaman huevos de Pascua, los easter eggs, no hay un plano en la película que no tenga uno de esos y es fascinante verlo. Es muy sutil, pero si prestás atención o ves la película dos o tres veces no te vas a perder nada. Están los grandes íconos del cine mudo como Harold Lloyd, Buster Keaton, Chaplin, están todos en algún momento, en algún rincón del cuadro, y es otro nivel de apreciación de la peli que merece una segunda mirada.-Sos un director de cine que interpreta a un director de cine. ¿Hay algo de tu experiencia que volcaste en Max, tu personaje?-Lo que yo comparto es el estrés que el tipo tiene cuando las cosas no salen, obviamente, porque todos pasamos por cosas así. Su personalidad es distinta, es un tipo neurótico, cascarrabias, peticito. Yo no soy eso pero hay una empatía con el personaje que tiene que ver con alguien que hace tu mismo trabajo y que se enfrenta a los mismos problemas. Y es fascinante porque no hay una escena en esta película con la que yo no me identifique, o que de alguna manera no me haya pasado. Y ese es otro de los atributos de la peli, que tiene una observación por los detalles que es genial.-La voz en inglés de tu personaje la hace Christoph Waltz. ¿Viste algo de lo que él hizo o se trabaja de forma separada?-Yo vi y escuché su performance y me pareció genial, Christoph Waltz es un gigante. Por cómo funcionan las cosas, la animación de esta peli empieza con su trabajo y el de todos los actores, después se anima en base a eso y, en mi caso, es una tercera capa donde uno básicamente trata de hacer una performance basada en la que ya está establecida. Obviamente, poniéndole el color y la textura local.-En tu doblaje hay un lunfardo bastante marcado y una frase de Messi del Mundial anterior que recorrió el mundo. ¿Fueron ideas tuyas o te lo pidieron así?-¡No sé si quedó esa frase! [efectivamente, está en el corte final de la película]. Universal me dijo: “Hacelo en argentino”. Y yo les dije que soy argentino, no podía hacer de alemán [como Christoph Waltz], pero la idea era darle esa cosa local. Esto sucede en los años 20. No digo que todo el mundo en esa época hablaba con un acento tanguero y lunfardo, pero dije: “Vamos a hacerlo así”. A mí me gusta mucho el tango y cuando ves las viejas películas de Gardel o las grabaciones de Gardel y su entorno hablando, era muy marcado ese tipo de enunciación. También, crecí en los 70 donde los personajes de Manuel García Ferré eran muy prominentes y quise hacer una especie de homenaje a Pucho, que a su vez era un homenaje a la manera en la que hablaban todos estos personajes en las películas y en otras expresiones artísticas de los años 20 y 30. Es un acento que se fue erosionando a través del tiempo, así que creo que es mi humilde homenaje a ese sonido.-James, uno de los minions, es un apasionado por contar historias que dibuja monstruos y descubre la magia del cine. ¿Te remontó a tu infancia cuando descubriste esa misma pasión mirando películas o cuando tu padre te las relataba?-Sin duda. Además, los Minions tienen una parte que es muy infantil también. Entonces, es como una especie de reflejo de cuando sos un niño y estás lleno de imaginación y fantasía y no te para nada. Después, es un camino de aprendizaje, pero en los primeros impulsos hacés lo que querés, dibujás en la pared; yo dibujaba mucho en la pared también. La fascinación que uno tiene por el cine cuando es un niño es difícil de sentir el resto de tu vida.-¿Cómo muta esa pasión cuando ya sos director y productor y tenés otras responsabilidades y obstáculos? -Hay que seguir creando, hay que mantener al niño interno vivo todo el tiempo. El niño está siempre, tenés que escucharlo, tenés que darle espacio a ese niño que se sigue fascinando y tiene esa capacidad de sorpresa, creación y libertad. Es una lucha y lo saben todos los creadores y los artistas a medida que se hacen grandes. It, que es una de las películas que hice, habla sobre eso. Stephen King habla sobre el tesoro de la infancia y la muerte de la infancia. Cuando uno pasa a ser adolescente y después adulto deja atrás un mundo de imaginación y fantasía, que es un comentario sobre el artista a lo largo de su vida, y Stephen King lo tiene muy a flor de piel al niño interno.-¿Qué nos podés contar de la segunda temporada de It: Bienvenidos a Derry?-Estamos trabajando en la segunda temporada, está buenísima, transcurre en 1935. Ahora mismo estamos escribiendo los guiones y ya a principios del año que viene entramos en producción. Después, estoy preparando una peli de terror que es más pequeña. La escribí yo con otro escritor y también espero poder producirla a principios del año que viene.-También se acaba de confirmar otra película que producís con tu hermana, un thriller psicosexual llamado Exposure. -Sí, es uno de los proyectos que tenemos como productores. Estoy como productor, pero no estoy tan envuelto como en mis propios proyectos.-¿Estás siguiendo el Mundial?-¿Qué te parece? ¡Obvio! ¡Argentina campeón! Navegación de entradasRenunció Aimé Ayelén Vázquez. la mano derecha de Adorni en la jefatura de Gabinete Uno por uno: qué pasará con los vuelos de cada aerolínea cuando cierre una de las pistas del aeropuerto de Ezeiza en octubre