Un análisis reciente de la consultora Pole Star Global alerta que la flota clandestina de petroleros iraníes representa un peligro inminente para los ecosistemas marinos, al punto de poder provocar un desastre ecológico de una magnitud varias veces superior al derrame del Exxon Valdez en 1989. El costo de limpiar una catástrofe originada por uno de estos buques podría situarse entre USD 860 millones y USD 1.600 millones, con devastadoras consecuencias para la vida marina y las comunidades humanas a lo largo de miles de kilómetros de costa.El informe de Pole Star Global, citado por el diario The Guardian, concluye que la combinación de la vejez avanzada de los buques, la ausencia de seguros occidentales y las “normas de mantenimiento reducidas bajo sanciones” eleva “el riesgo de un daño ambiental catastrófico”. Una sola avería de uno de estos petroleros gigantes provocaría mortalidad masiva de fauna marina, contaminación de entre 800 y 1.600 kilómetros de litoral y un impacto “grave” en la salud y los medios de vida de la población local.Según el estudio, de los 29 barcos iraníes analizados que desconectaron sus sistemas de identificación por satélite tras la incautación por parte de Estados Unidos de una embarcación venezolana en diciembre, la mitad supera los veinte años de vida útil recomendada. Siete de ellos figuran en la categoría de “riesgo extremo”, al contar con más de 25 años de uso, y tres superan los 30 años. Además, cinco de estos navíos son clasificados como Very Large Crude Carrier (VLCC), con capacidad para transportar aproximadamente 300.000 toneladas de petróleo.El presidente de la Ocean Foundation, Mark Spalding, advirtió al medio The Guardian: “La flota clandestina de Irán representa una amenaza medioambiental significativa y en aumento. La pregunta no es si habrá un gran incidente, sino cuándo y quién pagará el precio en términos de comunidades costeras y ecosistemas marinos, por un sistema de transporte diseñado para eludir la rendición de cuentas”.Estos petroleros suelen navegar sin cobertura aseguradora, según advierten los analistas, lo que implica que el país cuyas aguas se vean afectadas por un derrame asumiría la totalidad de los costos de limpieza. En los últimos años, se han registrado más de 50 incidentes vinculados a estas flotas oscuras en todo el mundo, como colisiones o vertidos de hidrocarburos. Entre 2021 y 2024, nueve manchas de petróleo en lugares tan distantes como Tailandia, Italia o México fueron atribuidas a naves rusas de la “flota oscura”. No obstante, la operación iraní ha recibido poca atención mediática y regulatoria.Saleem Khan, responsable de datos y análisis en Pole Star Global, aseguró: “Es como una bomba de tiempo. Es cuestión de tiempo que una de estas embarcaciones encalle y se parta, o que una explosión provoque un gran derrame. Transportan petróleo, muchas veces presurizado, y hay una gran cantidad de maquinaria a bordo que debe funcionar a la perfección para evitar incendios o explosiones”. Además, recalca el volumen del comercio ilícito: “La cuestión principal es la escala de lo que puede ser el desastre; podría ser múltiples veces el Exxon Valdez. Pero se trata de una actividad sumamente lucrativa para estos participantes”.La flota clandestina mundial de petroleros suma varios cientos de embarcaciones que evaden sanciones mediante prácticas como el uso de banderas falsas, titulares ficticios y bloqueos de seguimiento satelital. Algunos cálculos indican que equivale al 17% de la flota mundial de petroleros. Rusia cuenta con la mayor de estas flotas, y dos de sus buques, ambos envejecidos, provocaron un importante derrame en el mar Negro en diciembre de 2024.El comercio ilícito de petróleo bajo sanciones genera miles de millones de dólares al año. El presidente de Francia, Emmanuel Macron, afirmó en octubre que la flota oscura de Rusia mueve 30 mil millones de euros anuales, financiando entre el 30% y el 40% de la guerra en Ucrania.Estados Unidos encabeza la persecución de los buques de la flota oscura, incautando recientemente embarcaciones relacionadas con Rusia y Venezuela. Francia, Alemania, Estonia y otros países han interceptado naves, mientras que el Reino Unido advirtió la semana pasada que podría aprehender un barco ruso de la flota oscura en sus aguas. Desde octubre de 2024, Reino Unido ha inspeccionado y cuestionado a cerca de 600 buques sospechosos.La Organización Marítima Internacional (OMI) establece el marco normativo internacional, implementado por los estados miembros. Un portavoz explicó: “Los buques que no cumplen las regulaciones de seguridad y medioambiente de la OMI o que operan sin transparencia ponen en riesgo a los marinos, al entorno marino y al comercio mundial”. El comité jurídico de la OMI analiza actualmente cómo reforzar la transparencia y los mecanismos para evitar registros falsos y banderas ilegales.El informe propone reforzar los sistemas de monitoreo satelital y endurecer las inspecciones en puertos, prohibiendo la entrada a buques que no acrediten condiciones de seguridad. También recomienda sancionar a los propietarios beneficiarios de navíos de alto riesgo. Saleem Khan, de Pole Star Global, observó que “no existe un esfuerzo internacional coordinado” para frenar las operaciones de estas flotas ocultas. Navegación de entradas“Vení a jugar”, un espacio para todas las familias. Bancor achica y la política reacciona: la UCR exige al gobierno de LLaryora que frene el retiro de cajeros en el interior