Alerta en Occidente: el régimen de Kim Jong-un probó un lanzacohetes múltiple y amenazó con una nueva escalada nuclear
Alerta en Occidente: el régimen de Kim Jong-un probó un lanzacohetes múltiple y amenazó con una nueva escalada nuclear

El régimen de Corea del Norte confirmó este martes la prueba de un sistema de lanzacohetes múltiple de gran calibre, supervisada por el dictador Kim Jong-un, quien advirtió que los próximos pasos para fortalecer el arsenal nuclear norcoreano serán revelados en el congreso del Partido de los Trabajadores que se celebrará en febrero.

En un comunicado difundido por la agencia de propaganda KCNA, la dictadura comunista señaló que el ensayo tuvo como objetivo verificar la eficacia del nuevo sistema, que según Kim, representa un “avance clave para mejorar la disuasión estratégica” del país.

Hemos logrado la modernización técnica de este sistema de defensa para emplear sus características más potentes de la manera más adecuada y eficaz, lo que ha permitido su aplicación en ataques específicos”, indicó el mensaje oficial.

Kim aseguró que el lanzacohetes, cuyo vehículo transportador también fue modernizado, ha mejorado notablemente en movilidad, precisión e inteligencia en el impacto.

El líder norcoreano Kim Jong-un dirige un ensayo de un sistema de lanzamiento múltiple de cohetes en un lugar no identificado

La movilidad del vehículo lanzador recientemente modernizado también es perfecta”, subrayó el líder norcoreano, quien además destacó la capacidad de vuelo autodirigido y guiado con precisión, “capaz de ignorar cualquier intervención externa”.

Según Pyongyang, “la superioridad de este sistema de armas” radica en que ningún otro país tendría acceso a una tecnología similar en los próximos años.

El ensayo se realizó disparando cuatro cohetes hacia el mar de Japón, que impactaron a poco más de 350 kilómetros del punto de partida, de acuerdo con datos recogidos por medios estatales y fuentes de defensa regionales. Es el segundo lanzamiento de este tipo en lo que va del mes, luego de que el 4 de enero Corea del Norte disparara varios misiles balísticos pocas horas antes de la visita del presidente surcoreano Lee Jae Myung a China.

La prueba ocurre en la antesala del congreso del Partido de los Trabajadores, el primero que se celebrará en cinco años, y donde Kim Jong-un prometió “anunciar los próximos planes para fortalecer el poder de disuasión nuclear del país”.

Kim Jong-un aparece junto a su hija Kim Ju Ae durante una prueba de un sistema de lanzamiento múltiple de cohetes de gran calibre (REUTERS)

El líder norcoreano afirmó que el resultado del test constituye una “seria amenaza para quienes intenten provocar una confrontación militar” con su país, y que el desarrollo de estas capacidades ofensivas “será motivo de tormento mental” para sus adversarios.

Japón condenó el lanzamiento, que consideró una violación de las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU y un riesgo para la paz regional. El Ministerio de Defensa japonés confirmó que dos de los misiles cayeron fuera de la zona económica exclusiva del país.

Corea del Sur, por su parte, denunció que las maniobras norcoreanas buscan presionar a Seúl y a Washington, especialmente en un momento de fortalecimiento de su alianza militar con Estados Unidos, que mantiene más de 28.000 soldados en la península como disuasión ante el programa nuclear y de misiles de Pyongyang.

Las tensiones se agravan tras el fracaso de las negociaciones de desnuclearización entre Kim Jong-un y Donald Trump, que no lograron avanzar tras el colapso de la cumbre de Hanói en 2019. Desde entonces, no se han producido contactos directos entre ambos países, y Pyongyang ha acelerado la modernización de su arsenal, incluyendo armas tácticas y sistemas de lanzamiento móviles.

Un proyectil vuela durante un ejercicio de lanzamiento de un misil de crucero de largo alcance dirigido por Kim Jong-un (REUTERS)

El anuncio de Kim sobre la próxima presentación de una nueva estrategia nuclear en el congreso partidario plantea interrogantes sobre la estabilidad regional y la posibilidad de una mayor escalada. Corea del Norte ha dejado claro que continuará desarrollando sistemas de disuasión y que cualquier acción militar contra el régimen será respondida con severidad.

La situación mantiene en alerta a los gobiernos de la región y a la comunidad internacional, que reclama el cese de las provocaciones y la reanudación del diálogo para reducir el riesgo de una confrontación armada en el noreste asiático.

(Con información de AFP, EFE y Europa Press)