Alerta en Estados Unidos: retiran miles de comidas preparadas por riesgo de contaminación con metal
Alerta en Estados Unidos: retiran miles de comidas preparadas por riesgo de contaminación con metal

Alerta en Estados Unidos: retiraron 23.000 libras de comidas preparadas de Ukrop’sHomestyle Foods —entre ellas espagueti horneado y chicken cobbler— por posible contaminación con fragmentos de metal.

La medida alcanzó ventas en Virginia, Carolina del Norte y Virginia Occidental, además de comisarías del Departamento de Guerra y pedidos en línea, según informó Fox Business a partir del anuncio federal.

El retiro abarcó productos elaborados entre el 1 y el 29 de julio de 2026, con fechas de consumo preferente desde el 8 de julio hasta el 5 de agosto.

Incluyó bandejas a granel de 62,4 onzas y porciones individuales de 4,8 onzas de Ukrop’s Baked Spaghetti, además de bandejas familiares de 48 onzas y presentaciones individuales de 11,6 onzas de Ukrop’s Chicken Cobbler.

El Servicio de Inspección y Seguridad Alimentaria del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (FSIS, por sus siglas en inglés) indicó que la contaminación potencial correspondía a un material extraño: astillas de metal.

El retiro de alimentos de Ukrop's incluyó espagueti horneado y chicken cobbler distribuidos en Virginia, Carolina del Norte y Virginia Occidental (Imagen Ilustrativa Infobae)

La agencia precisó que la investigación comenzó después de que un consumidor denunciara haber encontrado una pieza metálica en un producto completamente cocido.

El aviso comenzó por una queja de un consumidor y no hay lesiones confirmadas

La respuesta de las autoridades fue retirar los productos afectados y pedir a los compradores que no los consumieran.

Quienes los hubieran adquirido, incluso si todavía los conservaban en el congelador, debían desecharlos o devolverlos al lugar de compra para recibir un reembolso completo.

En su comunicado, citado por el medio, FSIS explicó: “El problema se descubrió después de que el establecimiento recibiera una queja de un consumidor sobre una pieza de metal hallada en un producto completamente cocido”. La agencia agregó que no se habían confirmado lesiones.

FSIS también señaló: “Cualquier persona preocupada por una lesión debe comunicarse con un proveedor de atención médica”.

La medida alcanzó ventas en comisarías del Departamento de Guerra y pedidos en línea, además de los canales minoristas tradicionales (Imagen Ilustrativa Infobae)

Esa recomendación acompañó el aviso oficial pese a que, hasta el momento del anuncio, no había reportes verificados de daños a la salud.

El organismo señaló que el alerta se emitió como parte de los controles sobre productos cárnicos y avícolas en el país, y que la investigación se activó tras la notificación del consumidor.

La advertencia se mantuvo aun sin lesiones confirmadas, porque la presencia de un cuerpo extraño en alimentos listos para comer o recalentar implica un riesgo físico de inmediato.

En ese marco, la indicación oficial apuntó a cortar el consumo y la circulación de las unidades que compartieran el mismo período de elaboración y las fechas de consumo preferente informadas.

El retiro se suma a otro caso reciente por presencia de metal en alimentos congelados

La publicación ubicó este episodio en una secuencia reciente de alertas por cuerpos extraños en alimentos preparados. En junio, Rich Products Corp. retiró miles de cajas de Farm Rich Pizza Cheese Crunchers porque esos productos congelados también podían contener piezas de metal.

Los productos retirados de Ukrop's fueron elaborados entre el 1 y el 29 de julio de 2026 y tenían fechas de consumo preferente hasta el 5 de agosto (Imagen Ilustrativa Infobae)

En ese caso, más de 160.000 libras fueron retiradas en 21 estados, de acuerdo con la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos.

El nuevo retiro de Ukrop’s volvió a poner el foco sobre alimentos listos para consumir o recalentar que, pese a presentarse como productos terminados, podían quedar alcanzados por fallas de contaminación física.

Los productos alcanzados por la medida se distribuyeron en tres estados del este de Estados Unidos y, además, por canales militares y canales digitales. Eso amplió el universo de consumidores potencialmente afectados más allá de las tiendas físicas tradicionales.

La advertencia incluyó una recomendación práctica para quienes ya hubieran comprado los alimentos: no consumirlos aunque se encontraran almacenados en el freezer.

En esos casos, la opción indicada fue desecharlos o devolverlos al lugar de compra para recibir un reembolso completo.

El enfoque respondió a la lógica de prevención que suele aplicarse ante riesgos de contaminación física, ya que no es posible descartar que otras unidades de la misma tanda presenten el mismo problema.

El episodio también dejó en evidencia que el circuito de distribución de comidas listas para recalentar puede incluir múltiples canales —tiendas, ventas institucionales, pedidos digitales—, lo que vuelve más amplia y compleja la comunicación de un retiro.

Por esa razón, las autoridades insistieron en que los consumidores revisaran etiquetas, formatos y fechas de consumo preferente, y que extremaran las precauciones si habían adquirido bandejas a granel o porciones individuales de los productos señalados.