Alerta en Costa Rica: detectan ilegalidades en el 100% de la pesca inspeccionada en una de las zonas más biodiversas del país
Alerta en Costa Rica: detectan ilegalidades en el 100% de la pesca inspeccionada en una de las zonas más biodiversas del país

Un monitoreo realizado por la organización internacional Earthrace Conservation documentó un incumplimiento generalizado de las regulaciones pesqueras en el sur de Costa Rica, región reconocida por su biodiversidad marina, lo que expone un grave déficit de aplicación de la ley en zonas clave para la conservación y provoca un aumento en los riesgos sobre especies vulnerables.

En el periodo de dos meses que abarcó la investigación, efectuada entre noviembre y diciembre de 2025, la acción de observadores de Earthrace Conservation permitió identificar que el 100 % de las líneas de palangre inspeccionadas presentaron algún grado de ilegalidad y que el 77 % de los anzuelos observados utilizaban carnada viva, prohibida en áreas costeras de 30 millas náuticas.

Entre las zonas muestreadas destaca especialmente la región de Osa, señalada por albergar cerca del 38 % de las especies de cetáceos identificadas en el país y por su importancia como hábitat de reproducción y anidación para una multiplicidad de especies marinas.

Durante las labores de monitoreo, el equipo empleó una metodología no extractiva que combinó observación directa, registro fotográfico y audiovisual, recopilación de datos georreferenciados y vigilancia mediante drones.

Esto permitió la recolección de evidencia sin interferir en las actividades pesqueras. El trabajo de campo se concentró en la zona comprendida entre el Pacífico Norte de Guanacaste y el Golfo Dulce, con mayor énfasis en el sur de Quepos, área donde se encuentra la mayor concentración de pesca pelágica.

El uso de carnada viva fue detectado en el 77% de los anzuelos observados. Cortesía: Earthrace Conservation

Entre las capturas presenciadas por los observadores figuran especies comerciales, como el dorado y el atún aleta amarilla; turísticas, como el pez vela; y otras de elevado valor ecológico, en especial las tortugas marinas.

El informe advierte que la utilización de carnada viva, además de incrementar la eficiencia de la pesca, aumenta el peligro de captura incidental de tiburones, aves marinas, tortugas y otras especies que forman parte del mismo ecosistema, muchas de las cuales son especialmente sensibles al impacto humano.

Earthrace Conservation enfatiza la existencia en Costa Rica de un marco regulatorio robusto, fundamentado en la Ley de Pesca y Acuicultura y en diversos compromisos internacionales. Indica que el país ha implementado modelos innovadores como las Áreas Marinas de Pesca Responsable.

No obstante, la organización subraya que existe “una brecha crítica entre la normativa vigente y su aplicación en el mar”, especialmente en el Pacífico Sur, donde los desafíos de fiscalización dificultan la efectividad de las reglas y comprometen la integridad ecológica de la zona.

El monitoreo de Earthrace Conservation revela ilegalidad sistemática en la pesca costarricense

Earthrace Conservation observa que el fenómeno documentado en el sur del país constituye un patrón claro de incumplimiento, distante de la noción de incidentes aislados. El fundador y director de la organización, Pete Bethune, indicó: “Lo que estamos viendo no son incidentes aislados, sino un patrón claro de incumplimiento en una de las regiones marinas más importantes del planeta. Sin presencia real en el mar, la ley pierde efectividad y los ecosistemas quedan expuestos“.

Como respuesta a estos hallazgos, Earthrace Conservation ha solicitado incrementar la fiscalización marina, intensificar los patrullajes, extender el uso de nuevas tecnologías de monitoreo y fortalecer la coordinación interinstitucional para salvaguardar los ecosistemas marinos.

El buque Modoc, utilizado por Earthrace Conservation, sirve como plataforma para patrullajes y vigilancia en áreas marinas protegidas del país. Cortesía: Earthrace Conservation

El informe expone ejemplos concretos surgidos de sus operaciones. El caso de la embarcación Maricruz II (PQ5657), inspeccionada el 1 de noviembre de 2025, es ilustrativo: con 20 anzuelos revisados a 22 millas náuticas de la costa, se constató que diez utilizaban carnada viva, nueve carnada muerta y uno carecía de carnada, lo que evidencia las irregularidades persistentes incluso en inspecciones puntuales.

La cooperación de Earthrace Conservation con los ministerios de Ambiente de Costa Rica y Panamá ha permitido fortalecer la protección de parques nacionales y áreas marinas protegidas mediante una colaboración en la que la organización aporta embarcaciones y tripulación, y las autoridades nacionales asignan guardaparques para controlar las labores en el mar. Según el reporte, recientemente el gobierno costarricense renovó por cinco años más el contrato con la organización, que opera a bordo del exbuque de la Marina estadounidense Modoc.

Costa Rica enfrenta desafíos para hacer cumplir sus leyes ambientales

El área de Osa, identificada por Pristine Seas, National Geographic como una de las regiones con mayor biodiversidad marina del planeta, está bajo una presión creciente debido a la pesca no regulada, lo que, según el estudio de Earthrace Conservation, cuestiona la capacidad del Estado para sostener sus compromisos legales y de conservación.

El informe señala que, pese al compromiso institucional, la ausencia de presencia y vigilancia efectiva en el mar deteriora las garantías para la fauna marina, situando a la región ante “desafíos importantes en la fiscalización”.

Drones y tecnología de monitoreo permiten a Earthrace Conservation documentar irregularidades pesqueras sin interferir en las actividades en el mar. Cortesía: Earthrace Conservation

Earthrace Conservation es una organización fundada y dirigida por Pete Bethune, con operaciones en Estados Unidos, Alemania, Francia, Nueva Zelanda, Costa Rica y Panamá, dedicada a combatir delitos ambientales como la pesca ilegal, la caza furtiva y la destrucción de hábitats.

Su modelo abarca la colaboración con autoridades nacionales, financiamiento de recursos logísticos y tecnológicos, patrullajes marinos y terrestres, así como acciones puntuales como limpiezas de playas y monitoreo de la vida silvestre.