Acusan de crimen de odio al detenido por apuñalar a dos personas cerca de Central Park
Acusan de crimen de odio al detenido por apuñalar a dos personas cerca de Central Park

Raul Morales, de 51 años, fue imputado en Nueva York por intento de asesinato y agresión como crímenes de odio, tras apuñalar a un hombre asiático y a un hombre judío en el Upper West Side de Manhattan, reportaron Associated Press, ABC News y NBC News.

De acuerdo con la Fiscalía de Distrito de Manhattan, Morales fue procesado por dos cargos de intento de asesinato en segundo grado como crimen de odio. También enfrenta un cargo de agresión en primer grado como crimen de odio, otro de agresión en segundo grado como crimen de odio y uno más de intento de agresión en primer grado como crimen de odio.

Un juez ordenó que permanezca detenido sin derecho a fianza. Los cargos exponen al acusado a un total consecutivo de 40 años de prisión y su próxima audiencia fue fijada para el 30 de julio.

Cómo ocurrieron los ataques cerca de Central Park

Los ataques ocurrieron el jueves 23 de junio por la tarde, a pocas cuadras de distancia y a plena luz del día, cerca de Central Park. Ambas víctimas sobrevivieron y permanecen en condición estable.

La policía situó la primera agresión cerca de la calle 84 Oeste y Central Park West. La segunda se produjo cerca de la calle 86 Oeste, en una zona próxima a Amsterdam Avenue, indicó ABC News.

Según NBC News, la secuencia comenzó hacia las 13:31. Primero, Morales se acercó por detrás a un hombre asiático de 57 años y, tras gritar “Alá es grande”, lo apuñaló por la espalda con un cuchillo sin provocación previa.

Posteriormente, siguió a pie y se encontró con un hombre judío que llevaba kipá y acababa de salir de una sinagoga. Entonces lo atacó en el pecho con un destornillador.

El expediente penal recoge que un testigo vio a Morales cerca de una sinagoga en la calle 83 Oeste, mientras decía “justicia para el islam”, señaló NBC News.

El hombre asiático fue trasladado al hospital con el cuchillo todavía clavado en la espalda y fue operado el viernes por la mañana.

La investigación ubicó los ataques del 23 de junio cerca de Central Park, en dos puntos del Upper West Side, y las dos víctimas sobrevivieron en condición estable (WABC-TV vía AP).

La comisionada de policía Jessica Tisch sostuvo que no existía ningún vínculo conocido entre Morales y los dos hombres agredidos, ni entre las propias víctimas.

La investigación preliminar apuntaba a que la salud mental podía haber influido en el episodio. No obstante, el acusado no tenía antecedentes conocidos de salud mental en los registros del Departamento de Policía de Nueva York.

El contralor de la ciudad, Mark Levine, identificó a las víctimas como Chok Sung y Moshe Yezhak Grunhaus. A su vez, precisó que Grunhaus había salido de The Jewish Center después de asistir a un oficio por Tisha B’av cuando fue apuñalado.

Tisha B’av es una jornada del calendario judío que recuerda la destrucción del Templo de Jerusalén y otras calamidades. El rabino Yosie Levine, citado por Associated Press, dijo que la víctima judía “solo intentaba rezar en su sinagoga y ahora somos nosotros los que rezamos por su recuperación”.

La comisionada Jessica Tisch afirmó que no existía un vínculo conocido entre Raul Morales y las víctimas (WABC-TV vía AP).

Detención y ampliación de la imputación

Antes de la audiencia final del viernes, el sospechoso había sido arrestado inicialmente solo por cargos vinculados al ataque contra la víctima judía. Más tarde, ese mismo día, la imputación fue ampliada para incluir los hechos contra los dos hombres, informó Associated Press.

Cuando fue retirado de una comisaría el viernes por la noche, Morales gritó que buscaba justicia para alguien. Consultado por reporteros sobre los apuñalamientos, respondió que “iba a hablar de eso” cuando lo subían a un vehículo policial.

La Fiscalía de Manhattan acusó a Raul Morales de dos cargos de intento de asesinato en segundo grado como crimen de odio y de otros delitos de agresión vinculados al ataque (AP Photo/Ryan Murphy).

El alcalde Zohran Mamdani calificó los apuñalamientos de “horribles” y celebró que el acusado enfrente cargos: “Estoy agradecido de que esté siendo responsabilizado y espero que sea procesado con todo el peso de la ley”.

Mamdani añadió que “este tipo de violencia despreciable no es lo que somos como ciudad” y “todo neoyorquino merece estar seguro, independientemente de su religión o su raza”.