A un mes del inicio de la guerra en Medio Oriente, Israel detectó el primer ataque con misiles desde Yemen
A un mes del inicio de la guerra en Medio Oriente, Israel detectó el primer ataque con misiles desde Yemen

Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) informaron a primera hora de la mañana la detección de un misil lanzado hacia su territorio desde Yemen, en el primer ataque de este tipo en el contexto de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, la cual cumple un mes este sábado.

Los sistemas de defensa aérea están operativos para interceptar la amenaza”, señaló el mensaje publicado en el canal de Telegram de las FDI, que pidió a la población seguir las directrices oficiales. Unos quince minutos después, las autoridades actualizaron que, tras su evaluación, se permitió salir de las zonas protegidas en todo el país.

Los hutíes de Yemen, aliados de Irán, declararon el viernes por la noche estar listos para involucrarse en el conflicto con una intervención militar directa si nuevos actores se suman a Estados Unidos e Israel en la ofensiva contra Irán, o si el mar Rojo es utilizado para ataques contra Teherán.

En un pronunciamiento televisado, el portavoz militar hutí, Yahya Sarea, afirmó que las fuerzas del grupo tienen “las manos en el gatillo” y están preparadas para intervenir bajo esas condiciones específicas, lo que ampliaría la guerra en la región. Sarea indicó que estas condiciones incluyen “la llegada de cualquier nueva alianza con Estados Unidos e Israel contra la República Islámica de Irán” y “el uso del mar Rojo para operaciones hostiles” contra el régimen iraní o cualquier país musulmán.

Estas declaraciones se producen a un mes de los ataques aéreos de Estados Unidos e Israel contra Irán, bastión del llamado “Eje de la resistencia”, que incluye a los hutíes y otros grupos armados de Medio Oriente.

Simpatizantes de los hutíes gritan consignas durante una protesta contra Israel en Saná, Yemen (AP/Osamah Abdulrahman)

Durante la guerra en Gaza, los hutíes lanzaron más de 1.800 ataques contra Israel, utilizando misiles balísticos, de crucero, hipersónicos, drones y barcos, según cifras de los insurgentes yemeníes. La mayoría de estos ataques han sido interceptados por Israel sin causar víctimas ni daños.

Por otra parte, las hostilidades entre Tel Aviv y Teherán alcanzaron una nueva fase de hostilidades tras un mes de combates continuos. Los ataques mutuos mantienen en vilo a toda la región, mientras la población civil enfrenta las peores consecuencias y el mercado energético internacional experimenta un impacto directo.

Durante la madrugada del sábado, varias explosiones sacudieron el este de la capital iraní, donde columnas de humo negro se elevaron tras bombardeos israelíes dirigidos contra lo que denominaron “objetivos del régimen terrorista”.

En paralelo, el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) confirmó que Irán reportó un nuevo ataque a su central nuclear de Bushehr, el tercero en la misma instalación en solo diez días.

La central nuclear de Bushehr en Irán fue atacada este viernes en una operación atribuida a Israel y Estados Unidos (Planet Labs PBC vía AP)

La confrontación también ha alcanzado el territorio israelí. Un misil lanzado desde Irán impactó en un edificio residencial de Tel Aviv, provocando la muerte de una persona y dejando dos heridos. El jefe del comando interno del ejército israelí, Miki David, detalló que el proyectil contenía munición de racimo y provocó “destrucciones considerables”, ya que atravesó varios pisos antes de detonar en el interior del inmueble.

Las municiones de racimo, que dispersan múltiples explosivos en el área de impacto y suelen dejar restos peligrosos para civiles a largo plazo, están prohibidas por una convención internacional de 2008 suscrita por más de cien países, entre los que no figura Irán.

El conflicto iniciado el 28 de febrero con ataques estadounidenses e israelíes sobre territorio iraní ha afectado de forma severa a la población civil de Medio Oriente. Además, la guerra ha provocado importantes perturbaciones en el suministro de gas y petróleo, generando una ola de inestabilidad en la economía mundial.

Desde Estados Unidos, el secretario de Estado, Marco Rubio, expresó el viernes desde París su expectativa de que los objetivos militares en Irán se logren en un plazo de dos semanas y aseguró que el país persa quedará “más debilitado de lo que ha estado en la historia reciente”.

El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, habla con la prensa antes de su partida tras una reunión de ministros de Asuntos Exteriores del G7 con los países socios en el aeropuerto de Bourget, en las afueras de París, Francia, el 27 de marzo de 2026 (Brendan Smialowski/Pool via REUTERS)

Por su parte, el vicepresidente iraní, Esmail Saqab Esfahani, advirtió que una incursión estadounidense terrestre tendría consecuencias inmediatas en el precio del crudo, llegando a afirmar que el valor del Brent no bajaría de USD 150 el barril. El viernes, el precio ya superaba los USD 112.

En medio de estas tensiones, el emisario estadounidense Steve Witkoff manifestó en un foro empresarial su esperanza de iniciar conversaciones con Irán en los próximos días.

El alcance de la guerra traspasó las fronteras de Israel e Irán. La madrugada del sábado, un ataque iraní contra la base aérea Príncipe Sultán en Arabia Saudita dejó al menos 12 soldados estadounidenses heridos y dañó dos aviones cisterna. Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos también informaron ataques con misiles y drones desde territorio iraní.

El régimen iraní advirtió a la población civil a evitar cualquier contacto o proximidad con fuerzas estadounidenses en la región, especialmente en hoteles donde se alojan militares extranjeros. Este llamado se produjo tras el aplazamiento, por parte del presidente Donald Trump, del ultimátum para destruir centrales eléctricas iraníes si no se reabría el estratégico estrecho de Ormuz.

Una infografía detalla cómo la geografía del Estrecho de Ormuz, con sus 25 millas de ancho en el punto más estrecho y características como aguas poco profundas y terreno montañoso, representa desafíos significativos para la navegación y la seguridad militar en la región (Imagen Ilustrativa Infobae)

El territorio libanés también se ha visto arrastrado al conflicto desde el 2 de marzo, cuando el grupo terrorista Hezbollah, respaldado por la república islámica, comenzó a lanzar cohetes contra Israel en represalia por la muerte del líder supremo iraní Ali Khamenei.

La aviación israelí respondió con bombardeos en el sur y el este de Líbano, así como en los suburbios de Beirut, zonas consideradas bastiones de la organización terrorista. El grupo armado afirmó haber atacado un avión de combate israelí y reportó enfrentamientos directos en el sur del país. Israel, en tanto, persiste en su objetivo de establecer una zona de amortiguación en la frontera.

(Con información de AFP)