“Fue un verso”: el peón que alertó sobre los prófugos del triple crimen de General Rodríguez nunca cobró la recompensa
“Fue un verso”: el peón que alertó sobre los prófugos del triple crimen de General Rodríguez nunca cobró la recompensa

SANTA FE.- Martín Franco, peón rural que en enero de 2016 trabajaba en una arrocera de Cayastá, a casi 100 kilómetros al nordeste de esta capital, aportó los datos clave que permitieron detener a los responsables del triple crimen de General Rodríguez, ocurrido en 2008. Se trataba de Víctor Schillaci y los hermanos Martín y Cristian Lanatta, quienes se habían fugado el 27 de diciembre del penal de General Alvear. Franco asegura que nunca cobró la recompensa de $2.000.000 ofrecida por la provincia de Buenos Aires.

“Por supuesto que pedí la recompensa que ofrecían por entonces. Todos me decían que me correspondía, porque donde yo trabajaba fue el último lugar de la fuga. Fui yo quien alertó a la policía. Pero a pesar de todos los trámites que tuve que realizar, nunca me dieron una respuesta”, dijo Franco.

“En otras palabras: pasó una década y yo no cobré la recompensa y, según tengo entendido, ningún otro trabajador de la zona que también aportó detalles, recibió el dinero anunciado”, sostuvo Franco en diálogo con LA NACION.

Su molestia y desazón quedaron resumidas en una frase: “Creo que (la recompensa) fue un verso. Según tengo entendido, ninguno de los hombres que viven en la zona pudo cobrar algo de esa recompensa”, subrayó.

En las últimas horas, en diálogo telefónico con LA NACION, Martín Franco explicó que realizó gestiones para que reconocieran su labor y se hiciera de la recompensa ofrecida por el entonces gobierno de Cambiemos en la provincia de Buenos Aires, para quien aportara datos fehacientes que derivaran en la ubicación y detención de los Lanatta y Schillaci.

Pero las vueltas de la vida lo tienen hoy preocupado. “Me despidieron de la arrocera. Tuve otros trabajos, pero por diversas razones hoy sigo como jornalero, tratando de llevar el pan cada día a mi casa”, apuntó.

Martín tiene 44 años y se radicó años atrás en Helvecia, una localidad cercana a Cayastá, hacia el norte.

Su familia está compuesta por su pareja y dos hijos. “No puedo conseguir un trabajo fijo, que sería lo más conveniente para despegar de esta situación”, lamentó a este diario.

También se comentó que otros vecinos de la zona, que habían estado en contacto con los Lanatta y Schillaci, también habían solicitado la recompensa. Al respecto, Franco fue terminante al comentar: “Yo no cobré y creo que ninguna otra persona. Al menos de esta zona, que varios reclamaron esa recompensa, cobraron un peso. Hasta el momento nadie cobró, al menos que yo sepa. De lo contrario, se hubiese comentado”, añadió.

El raid

Los fugados llegaron a esta provincia el 6 de enero de 2016, con el propósito de permanecer “aguantados” en una casa rural cercana a Gálvez, 80 kilómetros al sur de esta capital, pero esa noche de Reyes detectaron que la policía había logrado ubicarlos y decidieron fugarse. En tanto, Marcelo Schillaci, el cuarto condenado, no participó de la evasión porque se encontraba internado en el hospital penitenciario de Olmos.

Camino a Santa Fe, pasaron por varios lugares. Llegaron a esta capital y solo salieron para realizar las compras para subsistir en el departamento de un ingeniero agrónomo al que habían robado una camioneta. Esa misma noche resolvieron desafiar el accionar policial y con la 4×4 ploteada, antes de la medianoche partieron con destino a Reconquista donde –según se conoció luego- los aguardaba un helicóptero para partir hacia Paraguay.

Cristian Lanatta y Víctor Scgillacci, el día de su detención

En la provincia de Santa Fe, personal de Gendarmería detectó a los prófugos el 7 de enero de 2016 en un campo de la zona rural de Matilde (departamento Las Colonias). Hubo un tiroteo y lograron escaparse, En la huida protagonizaron un intenso tiroteo. Ese mismo día, abordaron al ingeniero Ignacio Reynoso y lo llevaron hasta la ciudad de Santa Fe para ocultarse en su departamento, ubicado en San Jerónimo y Suipacha (microcentro). A la noche plotearon su camioneta y emprendieron un nuevo escape.

El sábado 9 volcaron la VW Amarok blanca y entraron en la casa de una familia en la zona de Campo del Medio, cerca de Cayastá. Allí robaron una camioneta Toyota Hilux, pero quedaron encajados en un camino rural. El trío siguió a pie, pero en un momento imprevisto Martín Lanatta fue abordado y capturado por tres agentes a caballo que patrullaban la zona.

La fuga terminó el 11 de enero de 2016, tras el informe facilitado por Franco a las fuerzas de seguridad. El operativo estuvo a cargo de policías de Santa Fe, en una arrocera de Cayastá.

Cómo fue el recorrido de los Lanatta y Schillaci para fugarse de prisión

Juicios y penas

Por los delitos cometidos durante la fuga y los 15 días de clandestinidad, los hermanos Lanatta y Víctor Schillaci atravesaron cuatro juicios. En todos fueron condenados.

En octubre de 2018 recibieron penas de siete años y medio por la evasión y la toma de un rehén. Un mes después, la Justicia santafecina condenó a Martín Lanatta a 10 años y a sus cómplices a ocho por el tiroteo con gendarmes.

Luego se sumaron condenas por la privación ilegítima de la libertad del ingeniero y, finalmente, en febrero de 2020, cerraron el recorrido judicial con un juicio abreviado por el enfrentamiento armado en Ranchos, donde dos policías bonaerenses resultaron gravemente heridos.

Cristian y Martín Lanatta durante una de las audiencias en su contra