El coleccionismo, en última instancia, es un intento de detener el tiempo. Ya sea a través de un objeto valioso o de una simple bolsa de mareo, el coleccionista nos recuerda que cualquier fragmento de nuestra realidad merece ser observado con detenimiento antes de ser olvidado. Leer más Navegación de entradasLos locales vacíos en venta o alquiler en CABA aumentaron 27% con respecto a 2024 El error del sello Dos Reales de 1851, la historia del fallo filatélico español que se convirtió en un tesoro millonario