Las doce campanadas y el ritmo apresurado para ingerir los doce frutos representan hoy mucho más que un éxito de ventas del pasado. Ahora, son el recordatorio de que la esperanza y la prosperidad pueden nacer de los momentos de mayor incertidumbre. Leer más Navegación de entradasEl origen del Año Nuevo 1 de enero: tradiciones, reformas romanas y su celebración global Año Nuevo sin festejos: las razones por las que millones ignoran el 1 de enero