Su vida, carrera y lucha se transformaron en un ejemplo de fe y servicio público. “Nuestro país merece volver a soñar, pero para eso necesitamos líderes espirituales en todos los ámbitos: en la política, en la educación, en los barrios, en las familias. Líderes que puedan unir, sanar y escuchar”, dijo. Leer más Navegación de entradasAcero chino: alerta en Latinoamérica por el impacto de las importaciones y el riesgo para la industria regional ¿Qué es la apendicectomía y por qué todavía Cristina Kirchner no obtuvo el alta médica?