La grave omisión de la Corte Suprema de no reglamentar el acceso por concurso del personal perpetúa nombramientos por apellidos y vínculos, desatando internas infernales. Poder y estabilidad son anzuelos irresistibles. La escala de salarios es envidiable: el que recién ingresa cobra $2 millones. Mientras gastan energías en estas disputas, hay reclamos por escasos recursos materiales y tecnológicos. Leer más Navegación de entradasNepotismo recargado: hijos de magistrados, la esposa de un diputado y una denuncia contra un juez “La Toretto” pidió a la Justicia salidas laborales: quiere trabajar como niñera y ya tiene quien la contrate