Bolivia atraviesa una jornada electoral que marca un punto de inflexión en su historia democrática. Por primera vez en dos décadas, el país define su presidencia entre dos candidatos de orientación derechista, dejando atrás un largo ciclo de gobiernos socialistas que dominaron el escenario político desde principios del siglo XXI. Este balotaje, además de inédito por su configuración ideológica, se desarrolla en un contexto de profunda crisis económica que desplazó otros temas de la agenda pública.La segunda vuelta electoral, prevista en la Constitución vigente desde 2009, se activa cuando ningún candidato alcanza el umbral del 50 % de los votos válidos o el 40 % con una diferencia de al menos diez puntos sobre el segundo. En las elecciones generales del 17 de agosto, Rodrigo Paz, del Partido Demócrata Cristiano (PDC), obtuvo el 32,06 %, mientras que Jorge Quiroga, de la alianza Libre, alcanzó el 26,70 %. Ambos se enfrentan hoy en una contienda que redefine el mapa político boliviano.Dos modelos, una urgenciaLa campaña electoral transcurrió entre acusaciones cruzadas y controversias que involucraron a los postulantes a la Vicepresidencia. Edman Lara, compañero de fórmula de Paz, calificó a Quiroga como “cobarde y maricón [sic.]”, mientras que Juan Pablo Velasco, aliado del expresidente, enfrentó denuncias por racismo a raíz de publicaciones en redes sociales.Más allá de los enfrentamientos personales, los programas económicos de ambos candidatos reflejan visiones divergentes frente a lo que muchos analistas consideran “el peor trance de su economía en cuatro décadas”. Quiroga, de 65 años, propone un “plan de salvataje” que inyectaría 12.000 millones de dólares mediante préstamos internacionales. Paz, de 58 años, plantea un modelo de “capitalismo para todos”, con descentralización, formalización laboral, reducción de impuestos y eliminación de trabas burocráticas, sin recurrir a financiamiento externo hasta reordenar las cuentas públicas.Ambos coinciden, sin embargo, en aplicar “fuertes recortes al gasto público”, especialmente en lo que respecta a la subvención de combustibles. La socióloga María Teresa Zegada advirtió que “ninguno de los dos tendrá mayoría (…) va a ser necesario generar acuerdos” para implementar sus propuestas.Radiografía económica de Bolivia: cifras oficialesLa situación económica boliviana se deterioró de forma sostenida durante el último año. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), la producción nacional se contrajo un 2,4 % en el primer semestre de 2025, en comparación con el mismo período del año anterior. La inflación interanual alcanzó el 23 % en septiembre, mientras que las reservas internacionales netas se encuentran en niveles críticos, afectando la capacidad del Estado para importar combustibles.Por otro lado, el INE informó que en agosto de 2025 el comercio exterior del país registró un saldo comercial negativo de u$s 85 millones, como resultado de factores externos que continúan impactando el intercambio comercial. Navegación de entradasCalendario ANSES noviembre 2025: cuándo cobran jubilados y pensionados Resultados del Telekino del 19 de octubre: quién ganó el pozo de $ 3000 millones