La pelea por la reforma de la ley de DNU desató una serie de sospechas. La primera fue la demora del presidente de la Cámara Baja, Martín Menem, por demorarse ocho días en girar a la Cámara Alta las aprobaciones de la última sesión. La dilación cosechó rechazos opositores, pero le permitió al oficialismo ganar una semana y dejar a la oposición ante el dilema de activar el recinto en una jornada de cierres de campaña y aun paso de la veda. Leer más Navegación de entradasArgentina va por la séptima estrella en el Sub 20 de Chile Francisco Oneto, el abogado de Milei, acusado de hostigar víctimas en un juicio por violación