R. narra episodios crueles que vivió desde que tenía cuatro años, cuando comenzó a ser abusada por un tío. Los padeció hasta la adolescencia, en lo que llama “la casa del terror”. Como pasaron dos décadas, se plantea la posible prescripción del delito. Leer más Navegación de entradas“Nuestro foco está en que se haga una investigación exhaustiva” Llaryora se mete de lleno en la campaña de Capital