Alzheimer: lo primero que una persona empieza a olvidar antes de padecer la enfermedad
Alzheimer: lo primero que una persona empieza a olvidar antes de padecer la enfermedad

El Alzheimer es una enfermedad neurodegenerativa que afecta progresivamente la memoria, el pensamiento y el comportamiento. Según la Asociación de Alzheimer, hay un primer signo que suele aparecer antes del diagnóstico y se relaciona con un tipo de olvido.

Es el de eventos recientes o información recién aprendida. Forma parte de una lista de 10 señales tempranas que podrían indicar el desarrollo de la enfermedad

La organización, con sede en Chicago, Estados Unidos, destaca que el deterioro cognitivo no ocurre de forma repentina, sino que avanza gradualmente a través de distintos episodios.

¿Qué es lo primero que se olvida en el Alzheimer?

El primer recuerdo que suele desaparecer es el relacionado con hechos recientes. Las personas comienzan a repetir preguntas, olvidar fechas importantes o depender de anotaciones y dispositivos electrónicos para recordar tareas cotidianas.

También es habitual, según precisan, que necesiten ayuda de familiares para realizar actividades que antes hacían por sí solas.

Estas son las 10 señales que podrían indicar Alzheimer

De acuerdo con la información de la Asociación de Alzheimer, las 10 señales tempranas que indican el desarrollo de la enfermedad son:

  • Olvido de eventos recientes: es el síntoma más común. La persona repite preguntas, pierde noción de fechas importantes y necesita que le repitan información constantemente.
  • Dificultad para resolver problemas: se presentan cambios en la capacidad para planificar o seguir instrucciones. Por ejemplo, no recordar cómo preparar una receta conocida o tener problemas para manejar las cuentas del hogar.
  • Problemas para hacer tareas cotidianas: actividades simples como usar electrodomésticos, seguir reglas o cumplir rutinas laborales pueden volverse confusas.
  • Desorientación en tiempo y espacio: la persona puede olvidar qué día es, perderse en lugares conocidos o no recordar cómo llegó a determinado sitio.
  • Dificultades para comprender imágenes o relaciones espaciales: leer, identificar colores o entender la ubicación de objetos puede volverse complicado.
  • Problemas con el lenguaje oral y escrito: se dificulta mantener una conversación, encontrar palabras adecuadas o nombrar objetos. Por ejemplo, llamar “palito para escribir” a un lápiz.
  • Colocar objetos fuera de lugar: es habitual perder cosas y no recordar dónde se dejaron, lo que genera frustración y ansiedad.
  • Juicio disminuido: las decisiones cotidianas pueden verse afectadas. La persona puede caer en estafas, regalar dinero sin motivo o vestirse de forma inapropiada.
  • Pérdida de iniciativa: se reduce el interés por actividades sociales, pasatiempos o deportes. La motivación desaparece sin razón aparente.
  • Cambios en el estado de ánimo y la personalidad: irritabilidad, ansiedad, depresión y desconfianza son frecuentes, especialmente fuera del entorno habitual.