El gremio de controladores aéreos anunció medidas de fuerza tras el fracaso de las negociaciones salariales
El gremio de controladores aéreos anunció medidas de fuerza tras el fracaso de las negociaciones salariales

La Asociación Técnicos y Empleados de Protección y Seguridad a la Aeronavegación (Atepsa), gremio que nuclea a los controladores aéreos, anunció este martes un plan de medidas de fuerza que se desarrollará entre el 22 y el 31 de agosto, luego de que fracasaran las negociaciones salariales con la secretaría de Transporte.

En un comunicado difundido por la organización, ATEPSA ratificó el inicio de las medidas de fuerza tras la finalización de la segunda conciliación obligatoria y la falta de una “propuesta salarial real”.

“Hemos agotado todas las instancias legales y actuado con responsabilidad. Ahora avanzamos con el plan de lucha”, señalaron, al tiempo que remarcaron: “¡Un ATEPSA fuerte y federal lo construimos entre todos y todas!”.

Las medidas afectarán los despegues de toda la aviación. En los horarios previstos no se autorizarán salidas de aeronaves ni de vehículos en tierra, y tampoco se recibirán ni transmitirán planes de vuelo.

Quedarán exceptuadas únicamente las operaciones en situación de emergencia, como aquellas que presten servicio sanitario, humanitario, de Estado o de búsqueda y salvamento.

El cronograma difundido por el sindicato comienza el viernes 22 de agosto, con restricciones de 13 a 16 y de 19 a 22. Continúa el domingo 24 en los mismos horarios, a los que se sumará otro tramo de 19 a 22.

El martes 26 habrá afectaciones de 7 a 10 y de 14 a 17, En tanto, el jueves 28 se aplicará entre las 13 y las 16, mientras que el sábado 30 volverán a suspenderse los despegues de 13 a 16 y de 19 a 22 por última vez.

Paola Barritta, secretaria general de Atepsa

Desde Trabajo dijeron a LA NACION, a diferencia de lo expuesto por el gremio, que las negociaciones paritarias continúan aún a pesar de las “amenazas” por parte del sindicato. Insistieron en que se realizaron varias propuestas -la última fue un 15% de aumento- que “por diversas cuestiones” no fueron aceptadas.

Asimismo, trataron de minimizar el impacto que las medidas de fuerza puedan tener sobre los pasajeros: “En caso de no llegar a un acuerdo, los vuelos afectados por estas acciones podrán ser reprogramados”.

Hasta el 7 de agosto, Atepsa estuvo alcanzada por una conciliación obligatoria dictada por la cartera a cargo de Julio Cordero. Durante ese período, el sindicato se vio impedido de llevar adelante medidas de fuerza y debió suspender el plan de acción que había anunciado en julio, mientras se abría un espacio de negociación con las autoridades. Con la prórroga vencida, el gremio recuperó la posibilidad de reanudar la protesta.

El secretario de Trabajo, Julio Cordero

En los días posteriores al vencimiento de la conciliación se retomaron contactos informales con la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA), en un intento por encontrar una salida negociada al conflicto. Sin embargo, de acuerdo con la versión difundida por el propio sindicato, esas conversaciones no derivaron en una oferta salarial concreta que pudiera satisfacer los reclamos de los trabajadores.