La inclusión de 12 euros por colgar el bolso en la cuenta de un restaurante en Ibiza ha causado numerosas quejas y generado una denuncia formal, pero el propio responsable del establecimiento sostiene su postura. “Si no te lo llevas, no se te cobra”, ha subrayado el dueño en redes sociales. El empresario señala que el polémico cargo corresponde a una “pre-cuenta”.La controversia salió a la luz tras la publicación por parte de una usuaria en la red social X, donde relató cómo “la camarera nos ofreció amablemente colocar nuestros bolsos en un ganchito en la mesa. Declinamos su oferta, pero ante su insistencia, aceptamos”. Más tarde, en la cuenta, vio el cobro de los 12 euros.El restaurante Wakame de Ibiza justifica el cobro argumentando que muchos clientes solían llevarse los ganchos por error, creyendo que eran gratuitos, por lo que decidió comenzar a incluir el importe en la cuenta. Desde el local, en declaraciones a Antena 3, han recalcado que el cuelgabolsos “es un servicio opcional” y que su aparición en la factura funciona como un depósito: el importe “siempre se descuenta al pagar, salvo que la persona quiera llevárselo como recuerdo”. Además, el dueño bromeó diciendo que “es merchandising para los clientes que quieran un recuerdo”, pero también mostró su enfado y explicó que la medida persigue evitar que los clientes se lleven estos accesorios.Denuncia contra el localPor su parte, Facua-Consumidores en Acción ha presentado una denuncia ante la Dirección General de Prestaciones, Farmacia y Consumo del Govern balear. La organización considera que penalizar un “descuido” de esta forma supone “nada menos” que 12 euros, aunque el coste real del gancho es “poco más de un euro”. Según la federación, esta estrategia representa una práctica “abusiva” y contraria tanto a la legislación estatal como autonómica sobre derechos de los consumidores. Facua insiste en que el restaurante no informa adecuadamente a los clientes sobre el coste al ofrecer el servicio y que uno podría entender que se trata de un obsequio, más aún cuando el accesorio lleva el logotipo del establecimiento.La organización añade que el cobro del gancho se mantiene junto con el importe habitual de la consumición, a menos que el cliente “manifieste expresamente lo contrario”. Facua sostiene que, para que este cobro resulte legal, el local debe informar del coste al ofrecer el artículo y dejar la decisión a discreción del cliente, ya que en caso contrario podría interpretarse como un regalo. La denuncia solicita que la administración autonómica investigue los hechos y valore la imposición de un expediente sancionador al restaurante.No es la única polémica de este tipo que salta a las noticias desde Ibiza en los últimos días. Un local de Santa Eulalia aplicó un recargo de 27,5 euros a un grupo de clientas tras celebrar un cumpleaños y llevar su propia tarta, pese a que el personal confirmó previamente que no había inconveniente con esa acción. Al recibir la cuenta, el grupo detectó el cobro por “corte tarta” y expresó su sorpresa, ya que en ningún momento les advirtieron sobre el coste adicional por ese servicio. Navegación de entradasGimena Accardi habló sobre la infidelidad a Nico Vázquez: “Me mandé una cagada” El excontralor Felipe Córdoba lanzó un reto a Gustavo Petro y otros candidatos presidenciales para que se realicen exámenes toxicológicos: “Necesitamos volver a confiar”