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Navidad blanca en Estados Unidos: estas son las regiones donde podría nevar el 25 de diciembre de 2026

Navidad blanca en Estados Unidos: estas son las regiones donde podría nevar el 25 de diciembre de 2026
Navidad blanca en Estados Unidos: estas son las regiones donde podría nevar el 25 de diciembre de 2026

La llegada de las fiestas de fin de año suele estar asociada con paisajes cubiertos de nieve en distintas partes de Estados Unidos. Sin embargo, las condiciones meteorológicas cambian considerablemente entre regiones y no todas tienen las mismas posibilidades de registrar temperaturas suficientemente bajas y precipitaciones durante diciembre.

Para el 25 de diciembre de 2026, The Old Farmer’s Almanac publicó un mapa que divide el territorio estadounidense en tres categorías: zonas donde prevé una Navidad blanca, áreas con posibilidades de nieve y regiones donde no espera que se presente este escenario. La proyección forma parte de sus perspectivas meteorológicas de largo plazo para la temporada invernal 2026-2027.

Noreste, Alaska y región Intermontañosa con pronóstico de nieve para Navidad

El mapa de The Old Farmer’s Almanac identifica tres grandes regiones donde espera que haya nieve acumulada durante el día de Navidad: el Noreste, la región Intermontañosa y Alaska. La publicación incluye dentro de estas áreas sectores de varios estados, aunque la previsión no significa que todo su territorio vaya a registrar las mismas condiciones.

En el Noreste, el pronóstico contempla Maine, New Hampshire, Vermont, Massachusetts y Nueva York. Sin embargo, la delimitación geográfica es importante: la previsión se refiere a la región que el Almanaque clasifica como Noreste, no a todas las localidades de esos estados. Por ejemplo, la ciudad de Nueva York se encuentra dentro del corredor atlántico, que aparece en otra categoría del mapa.

En el oeste del país, la región Intermontañosa comprende áreas de Idaho, Nevada, Utah, Colorado, Wyoming y Montana. También se incluyen sectores de Arizona y Nuevo México. En estas zonas, la altitud y las condiciones propias de las áreas montañosas pueden influir en la acumulación de nieve.

Alaska completa el grupo de territorios donde se espera una Navidad blanca. La previsión contempla al estado en su conjunto, aunque el comportamiento de las precipitaciones durante el invierno puede variar entre el norte y el sur.

La publicación también anticipa un invierno con nevadas superiores al promedio en algunas de estas regiones. En el Noreste, por ejemplo, señala que los períodos de mayor actividad podrían concentrarse a mediados y finales de diciembre, una ventana que antecede a la celebración navideña.

El modelo de análisis de la publicación incorpora variables como el fenómeno de El Niño y el comportamiento del vórtice polar. (Foto: Mark Wilson/AFP)

Otras cinco regiones con posibilidad de Navidad blanca

El mapa no limita las opciones de nieve a las tres regiones anteriores. También identifica cinco áreas donde podría haber una Navidad blanca, aunque sin presentar el escenario como una previsión segura.

Las zonas incluidas en esta categoría son:

  • Grandes Lagos inferiores: región que abarca áreas próximas a los lagos de la frontera entre Estados Unidos y Canadá.
  • Valle de Ohio: territorio del centro-este del país, donde se encuentran localidades de estados como Ohio, Indiana y Kentucky.
  • Grandes Llanuras altas: área que comprende sectores de las llanuras centrales y septentrionales.
  • Noroeste del Pacífico: región del extremo noroccidental del país.
  • Sur de los Apalaches: sectores montañosos del este estadounidense.

La distinción entre las áreas con nieve prevista y aquellas que solo tienen posibilidades resulta importante. En estas últimas, el Almanaque no asegura que exista una capa de nieve durante el 25 de diciembre. El resultado dependerá de que coincidan las condiciones de humedad y temperaturas necesarias para que las precipitaciones se produzcan en forma de nieve y permanezcan sobre el suelo.

En el caso de los Apalaches, el mapa establece una diferencia entre el norte y el sur de la cadena montañosa. Mientras que la zona meridional aparece con posibilidades de una Navidad blanca, el sector septentrional no está incluido en esa categoría. Por eso, no debe interpretarse que toda la región tendrá las mismas oportunidades.

El corredor atlántico y el sur no figuran entre las áreas con nieve prevista

En el extremo opuesto, el Almanaque identifica varias regiones donde no espera una Navidad blanca. Entre ellas aparecen el corredor atlántico, el sureste, Florida, el sur profundo, el Medio Oeste superior, el Heartland, Texas y Oklahoma, el suroeste desértico, el suroeste del Pacífico y Hawái.

Esta clasificación permite observar diferencias incluso entre territorios cercanos. El Noreste aparece dentro de las áreas con nieve prevista, mientras que el corredor atlántico, ubicado más al sur y a lo largo de la costa este, no figura entre ellas. La distinción también explica por qué no se puede asumir que todas las localidades de Nueva York tendrán el mismo pronóstico: la ubicación específica dentro del mapa regional modifica la categoría.

En el sur del país, Florida y el sureste no están contemplados entre los lugares donde se espera una capa de nieve para Navidad. Lo mismo ocurre con Texas y Oklahoma, que aparecen en la categoría de regiones sin Navidad blanca.

La ausencia de estas zonas en el mapa no equivale a afirmar que nunca puedan registrar episodios de frío o precipitaciones invernales. Se trata de una proyección específica para el 25 de diciembre de 2026 y no de una descripción de todas las condiciones que podrían presentarse durante la temporada.

El criterio meteorológico en Estados Unidos exige una acumulación de al menos 2,54 centímetros de nieve sobre el suelo en la mañana del 25 de diciembre. (AP Photo/David Zalubowski)

Ciencia solar, climatología y patrones históricos como base del método

The Old Farmer’s Almanac explica que sus proyecciones de largo plazo combinan conocimientos de ciencia solar, climatología y meteorología. Para elaborar sus perspectivas también considera patrones históricos, información climática, actividad solar y señales atmosféricas de gran escala.

Uno de los factores que aparece en el análisis para el invierno 2026-2027 es El Niño, un fenómeno caracterizado por el calentamiento de las aguas superficiales del océano Pacífico ecuatorial. Este cambio puede modificar la distribución de las lluvias y las tormentas, además de influir en la posición de la corriente en chorro, una franja de vientos intensos que ayuda a dirigir los sistemas meteorológicos.

La corriente en chorro puede favorecer el desplazamiento de aire frío hacia determinadas zonas o mantener condiciones más templadas en otras. Por eso, su comportamiento es relevante para analizar dónde podrían coincidir las temperaturas y la humedad necesarias para que se produzcan nevadas.

El vórtice polar también forma parte del contexto atmosférico que se observa durante el invierno. Se trata de una extensa circulación de aire frío que se mantiene habitualmente alrededor de las regiones polares. Cuando se producen alteraciones en su estructura, algunas masas de aire ártico pueden desplazarse hacia latitudes más bajas.

A estos elementos se suman las temperaturas de los océanos Atlántico y Pacífico, el ciclo solar y la Oscilación Cuasibienal, un patrón de variación de los vientos en la estratosfera tropical. El Almanaque considera estas señales dentro de su método de elaboración, aunque no publica una explicación detallada que permita atribuir cada resultado regional a un único factor.

Mayor precisión en los pronósticos locales al acercarse diciembre

Para interpretar el mapa, también es necesario conocer qué significa exactamente una Navidad blanca. El criterio meteorológico utilizado en Estados Unidos considera que debe haber al menos una pulgada de nieve (2,54 centímetros) acumulada sobre el suelo durante la mañana del 25 de diciembre.

Esto no significa que tenga que nevar durante la celebración. Si las precipitaciones ocurrieron uno o varios días antes y la capa permanece sobre el terreno en la fecha indicada, se cumple la definición. Por el contrario, una nevada durante la jornada no garantiza una Navidad blanca si la nieve se derrite antes de la medición.

La previsión del Almanaque debe entenderse como una perspectiva de largo plazo, no como un pronóstico meteorológico diario. A medida que se acerque diciembre, las actualizaciones de los servicios meteorológicos permitirán conocer con mayor precisión las temperaturas, las precipitaciones y las condiciones esperadas en cada localidad.

El mapa tampoco constituye una alerta ni un pronóstico oficial del Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos. Por eso, quienes tengan previsto viajar o realizar actividades al aire libre durante las fiestas deberán consultar los informes locales cuando se aproxime el 25 de diciembre.