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Pasó 111 días en el Pacífico, esquivó un huracán y se cruzó con 5 tiburones: la primera mujer que nadó toda la costa de California desde Oregón hasta México

Pasó 111 días en el Pacífico, esquivó un huracán y se cruzó con 5 tiburones: la primera mujer que nadó toda la costa de California desde Oregón hasta México
Pasó 111 días en el Pacífico, esquivó un huracán y se cruzó con 5 tiburones: la primera mujer que nadó toda la costa de California desde Oregón hasta México

Catherine Breed, de 33 años, pasó 111 días en el océano Pacífico, nadó 1432 kilómetros y se convirtió en la primera persona en recorrer a nado toda la costa de California, desde la frontera con Oregón hasta el límite con México. El lunes celebró el final de su travesía a bordo del velero que fue su hogar durante casi cuatro meses, rodeada del equipo íntegramente femenino que la acompañó entre huracanes, corrientes invertidas por el fenómeno de El Niño y encuentros con tiburones.

Breed, originaria del área de la bahía de San Francisco, exintegrante del equipo nacional de natación de Estados Unidos y dos veces All-American en la Universidad de California en Berkeley, no es ajena a los desafíos extremos. Ya había cruzado el canal de la Mancha en 2018 y el canal del Norte entre Irlanda y Escocia en 2019.

Pero la expedición bautizada Swim California representó un salto de escala sin precedentes: más de 100 días de travesía, con 18 días fuera del agua entre descansos programados y pausas por clima adverso, a bordo de un velero de 15,8 metros llamado Catalyst junto a un equipo íntegramente femenino.

Corrientes invertidas y un El Niño que cambió las reglas del juego

El plan original parecía sencillo en el papel: aprovechar la corriente costera de California, que históricamente fluye de norte a sur, para facilitar el avance. Pero 2026 trajo un súper El Niño que alteró por completo ese patrón. Apenas 19 días después del inicio, frente al cabo Mendocino, el ritmo de Breed cayó a 1,6 kilómetros por hora —la mitad de su velocidad habitual— por una corriente que empujaba en sentido contrario.

La nadadora estadounidense cruzó el canal de la Mancha y el canal del Norte antes de emprender la expedición Swim California. (Emily Cameron)

El equipo ideó una solución creativa: en los tramos con corrientes adversas, Breed invirtió la dirección y nadó de sur a norte, a favor del agua. El barco la trasladaba al punto más alejado y ella regresaba al punto anterior a nado, de modo que cubrió cada kilómetro de la costa. La táctica tiene precedentes: en 2025, cuando el británico Ross Edgley completó su recorrido alrededor de Islandia, un comité de la WOWSA determinó que invertir la dirección en algunos tramos no invalidaba la travesía.

El fenómeno de El Niño alteró el flujo de la corriente marina y redujo a la mitad la velocidad de desplazamiento de Breed. (Emily Cameron)

Quinn Fitzgerald, director ejecutivo de la Asociación Mundial de Natación en Aguas Abiertas (WOWSA), el organismo internacional que regula y certifica las travesías de larga distancia en aguas abiertas,, confirmó que un comité validó la estrategia. “En última instancia, fue una consideración de seguridad”, explicó a The New York Times.

El huracán Rachel y las olas de 2,4 metros que la sacaron del agua

Las tormentas tropicales del Pacífico convirtieron el verano de 2026 en uno de los más volátiles en la memoria reciente para la costa sur de California. Breed describió días en los que las olas de hasta 2,4 metros la sacudían como en una lavadora. “Si nado contra la marejada, es como subir una colina. Pero si viene por detrás, es muy divertido, se siente como hacer surf”, relató a The Guardian.

La Asociación Mundial de Natación en Aguas Abiertas validó la táctica de invertir el sentido del nado por razones de seguridad. (Emily Cameron)

El huracán Rachel puso a prueba los límites del equipo. Cerca de Dana Point, el viento pasó de 10 a 25 nudos en apenas siete minutos. “La tormenta llegó muy rápido y muchas horas antes de lo previsto, así que tuvimos que suspender”, recordó Breed. El barco regresó a puerto, la nadadora descansó un día y al siguiente ya estaba de vuelta en el agua.

Contaminación costera, la amenaza que opacó a los tiburones

A lo largo de los cuatro meses, el equipo avistó cuatro tiburones blancos y un mako, la especie más veloz del océano, capaz de alcanzar los 74 km/h. En cada ocasión, Breed salió del agua en cuestión de segundos. Pero ella misma relativizó esos episodios.

El huracán Rachel obligó al equipo a interrumpir la travesía en Dana Point debido a vientos de 25 nudos. (Emily Cameron)

“Los tiburones han estado en el agua con los humanos durante mucho tiempo. Deberíamos preocuparnos más por el daño que le causamos a nuestro planeta”, declaró a The Guardian.

Lo que verdaderamente la inquietó fue la contaminación. En las cercanías de Imperial Beach y el río Tijuana, donde miles de millones de litros de aguas residuales sin tratar desembocan en el océano, Breed nadó a casi cinco kilómetros de la costa y tomó antibióticos preventivos.

El vertido de aguas residuales en Imperial Beach forzó a la deportista a alejarse cinco kilómetros de la costa y tomar antibióticos. (Emily Cameron)

Fuera de las grandes ciudades, el panorama no fue mejor: el equipo recogió más de 10 globos de Mylar en un solo día entre los residuos plásticos que encontró a diario.

Ballenas, delfines y los momentos que hicieron que todo valiera la pena

No todo fue adversidad. Desde el condado de Humboldt hasta Punta Concepción, el equipo avistó entre cinco y 50 ballenas por jornada. En Morro Bay, una ballena jorobada y su cría pasaron junto a Breed mientras ella las veía sumergirse.

El equipo registró el paso de ballenas y manadas de delfines durante el trayecto entre el condado de Humboldt y Punta Concepción. (Emily Cameron)

“Fue tan mágico”, confesó a The Guardian. En Santa Bárbara, una manada de delfines nariz de botella jugó con el grupo durante 10 minutos. “Realmente se sentía como si el océano nos diera la bienvenida”, afirmó.

Las manadas de delfines y decenas de ballenas jorobadas acompañaron a la nadadora en sectores como Morro Bay y Santa Bárbara. (Emily Cameron)

La nadadora también pudo escuchar a los delfines antes de que su equipo los detectara visualmente, gracias a la claridad del sonido bajo el agua. “Les avisaba: chicas, se acercan delfines. Y ellas todavía no los veían”, contó.

Qué sigue para la primera persona en recorrer a nado la costa californiana

Breed renunció a su empleo en una empresa de robótica médica antes de lanzarse a la expedición. Todavía no definió sus próximos pasos, pero durante el recorrido organizó 10 eventos comunitarios en distintos puntos de la costa para difundir la importancia de la conservación marina.

Breed organizó diez reuniones comunitarias en distintos puntos del litoral californiano para difundir la conservación marina. (Emily Cameron)

La WOWSA revisará los registros de GPS, fotos y videos tomados cada media hora por dos observadoras oficiales antes de ratificar el nado de forma definitiva.

Por ahora, hay algo que espera con particular entusiasmo. “Tuve que comer de forma constante. Como por la mañana, como mientras nado, como apenas salgo del agua”, explicó a The New York Times. “En realidad, tengo muchas ganas de volver a comer por placer”, aseguró.