
Funcionarios de la Ciudad recibieron en China la primera de las formaciones compradas para mejorar la frecuencia y el confort de las líneas A y C del subte, que llegarán al país a partir de enero y comenzarán a circular desde abril próximo.
En total, el gobierno porteño adquirió 224 nuevos coches: 50 se sumarán a las líneas A y C, y otras 174 permitirán renovar por completo la flota de la línea B.
Días atrás, el ministro de Hacienda y Finanzas de la ciudad, Gustavo Arengo, y el presidente de Subterráneos de Buenos Aires (Sbasau), Javier Ibáñez, visitaron la fábrica de la empresa CRRC y participaron de la tradicional ceremonia de entrega del primer convoy fabricado en su versión final.
“Estamos haciendo una transformación histórica del subte. Estos coches van a permitir brindar un mejor servicio en la línea A y en un corredor clave como es la línea C, que conecta con dos de los principales nodos ferroviarios, y muy pronto también estarán listas las formaciones para la línea B”, expresó Ibáñez. Y agregó: “Ya renovamos 21 estaciones y llevamos adelante obras claves para modernizar la infraestructura de una red centenaria como es la nuestra”.
“Gracias a la sustentabilidad fiscal y financiera de la ciudad de Buenos Aires, podemos encarar este tipo de proyectos que requieren coordinación, confianza y visión a largo plazo, como la renovación de la flota y la construcción de la línea F”, afirmó Arengo.
Luego del corte de cinta, los funcionarios supervisaron las pruebas de las formaciones en el taller y con el tren en movimiento.
Los 50 coches incorporarán mejoras en seguridad, accesibilidad, confort e información al usuario, explicó Sbasau a través de un comunicado. En ese sentido, contarán con aire acondicionado, cuatro cámaras de seguridad por coche (20 por formación), pantallas LED que indicarán la próxima estación y nuevos sistemas de información para los pasajeros.
Además, tendrán asientos de fibra con superficie antideslizante, una mayor cantidad de agarraderas para favorecer la circulación dentro de los coches y espacios especialmente diseñados para personas con movilidad reducida, con sectores para sillas de ruedas, apoyos isquiáticos y señalización en braille junto a las puertas.
Las primeras dos formaciones arribarán al país en enero. Una vez que se reciban, comenzará un período de pruebas previo a su puesta en servicio, que permite verificar el funcionamiento integral del tren y su interacción con la infraestructura y los sistemas de la línea, además de ajustar los distintos parámetros operativos.
Desde Sbasau informaron que primero se harán las pruebas estáticas, para evaluar el funcionamiento de los distintos sistemas y componentes mientras se encuentra detenido, y luego las dinámicas, con el tren en movimiento. Por último, se hace la denominada “marcha blanca”, una etapa en la que las formaciones circulan por la línea sin pasajeros. Finalmente, en principio en abril, se comcretará la incorporación de los coches al servicio comercial.
Esta incorporación, recordaron, forma parte del Sistema Integrado de Movilidad Urbana de la Ciudad, que comprende el plan de modernización del subte: para 2027 tendrá la inversión más alta de los últimos 20 años y alcanzará los 917.000 millones de pesos.
Esto incluirá la construcción de la línea F y la modernización integral de la línea B, con la renovación de la flota, de las vías, del sistema de potencia y un nuevo sistema de señalamiento. También permitirá continuar con el plan de renovación de estaciones, el reemplazo de escaleras mecánicas obsoletas, la incorporación de ascensores para sumar accesibilidad en la centenaria red y la modernización de infraestructura y talleres en general. Se busca, dijeron desde Sbasau, “brindar un servicio cada vez más seguro, confiable, accesible y confortable para los usuarios”.
La línea F
En cuanto a la futura línea F, el Ministerio de Movilidad e Infraestructura porteño avanza con el proceso de licitación para la construcción del nuevo ramal, que se prevé será la obra de infraestructura más importante del país. Según fuentes oficiales, en noviembre se abrirá el segundo sobre con la oferta económica de los dos consorcios interesados, los contratos se firmarán a fines de año y los trabajos podrían empezar a principios de 2027.
Para ejecutarlos, se implementará una máquina tuneladora de punta que permitirá reducir significativamente los tiempos y minimizará la rotura en la superficie, según informaron las fuentes. El ministro de Movilidad e Infraestructura porteño, Pablo Bereciartua, señaló que el sistema permitiría construir entre 300 y 500 metros de túnel por mes y reducir las intervenciones necesarias en la superficie. En total, la línea tendrá poco menos de 10 kilómetros entre Barracas y Palermo.
De esta manera, el objetivo es poder completar la obra en seis años. El funcionario destacó los tiempos de este proyecto y lo comparó con la construcción de la línea H, que comenzó en 2001 y terminó en 2018.
La traza conectará el sur con el norte de la Capital. Pasará por Barracas, Constitución, San Cristóbal, Monserrat, San Nicolás, Recoleta y Palermo, con 12 estaciones previstas: Brandsen, Constitución, Cochabamba, Chile, Congreso, Corrientes, Pizzurno, Recoleta, Pueyrredón, Coronel Díaz, Ecoparque y Pacífico.
La nueva línea de subte permitirá combinar con las seis ya existentes y con dos servicios ferroviarios: el Roca, en Constitución, y el San Martín, en Palermo. Según el gobierno porteño, más de 300.000 pasajeros podrían utilizarla cada día. También se espera que contribuya a reducir la cantidad de usuarios que viajan por la línea C.










