Alexander Bublik lo hizo de nuevo: ataque de furia, un corte y victoria en el Masters 1000 de Shanghai
Alexander Bublik lo hizo de nuevo: ataque de furia, un corte y victoria en el Masters 1000 de Shanghai

Talentoso, impredecible. Un genio loco, o un loco genial. Cualquiera de esos adjetivos podría encajar para Alexander Bublik. El kazajo, ubicado en el puesto 22° del ranking, volvió a hacer de las suyas en el Masters 1000 de Shanghai, donde remontó para vencer al estadounidense Brandon Nakashima (19°) por 6-7 (7-9), 6-3 y 7-6 (7-5), en dos horas y 27 minutos de acción.

Eso sí: en el largo rato que duró el partido, Bublik volvió a mostrar varias de las características por las que se hizo reconocido en el tour, una garantía de espectáculo… o de desastre. El kazajo, que muchas veces desquicia a sus adversarios con sus saques de abajo, nunca decepciona, incluso en un cotejo como el que disputó este domingo, con un triunfo trabajoso, sufrido, al que no le faltaron una rabieta, una explosión que casi le cuesta la derrota y alguno de esos toques de jerarquía que lo convierten en un jugador de culto.

Bublik se impuso en un partidazo auténtico a Nakashima, dentro de un desarrollo cerrado. Le tocó ceder un primer set muy igualado, en el que el kazajo dispuso de un 6-4 a favor en el tie-break, pero no lo pudo cerrar y perder ese episodio inicial le hixo perder los estribos: gritó y aniquiló la raqueta, se llevó por delante todo lo que encontró en el camino, y terminó de soltar su furia cuando destrozó la tapa de la heladerita en la que se encuentran las bebidas de los jugadores con un puñetazo. Esto último hizo volar por los aires varios fragmentos de plástico que le generaron un corte y una hemorragia en la mano derecha.

En este contexto, el kazajo se vio obligado a pedirle tiempo médico al umpire John Blom y a detener el partido por un rato para curar esa hemorragia. El corte y la interrupción, de todos modos, no lo sscaron del partido. Bublik empezó a recuperarse, ganó el segundo set y forzó un tercer set en el que Nakashima tampoco dio el brazo a torcer; así, todo se resolvió en otro tie-break, en el que el 22° del mundo consiguió varios passing shots, incluido uno formidable casi desde la lona del fondo para adelantarse 5-3 y sacar diferencias decisivas en el desempate.

Ahora, a Bublik le tocará enfrentarse en los octavos de final del Masters 1000 chino con Alexander Zverev. Es un duelo por ahora con asteriscos, porque el actual número del mundo, con chances de subirse a la cima en cualquier momento, llega tocado después de superar al francés Quentin Halys por 6-4, 6-7 (8-10) y 6-3, en el que evidenció molestias en un tobillo.

Bublik, que llegó a ser Top 10 en enero de este año, busca recuperar el nivel que lo llevó al número 10 del mundo. De 29 años y nacido en Gatchina, Rusia, aunque nacionalizado kazajo desde hace varios años, tiene un récord de 30 victorias y 20 derrotas en lo que va de 2026, con un título conseguido en enero en Hong Kong, mientras que en julio perdió la final del ATO de Kitzbühel con Quentin Halys. En su campaña acumula 9 consagraciones en el nivel ATP.