Un jurado de Los Ángeles declaró culpable de seis cargos de homicidio en segundo grado a una enfermera de viaje que en agosto de 2022 estrelló su Mercedes-Benz contra una transitada intersección del sur de la ciudad a 210 kilómetros por hora, matando a cuatro adultos, incluida una embarazada, y a un bebé de 11 meses, informó ABC7. El veredicto llegó tras apenas tres horas de deliberación.Nicole Linton, de 39 años, enfrenta la posibilidad de cadena perpetua. La sentencia está prevista para el 1 de diciembre de 2026.El choque mató a cuatro adultos y un bebéLas víctimas identificadas son Nathesia Lewis, de 42 años; Lynette Noble, de 38; Asherey Ryan, de 23, que cursaba más de ocho meses de embarazo; su hijo Alonzo, de 11 meses, y su pareja, Reynold Lester, de 23.El impacto provocó la muerte del feto que Ryan llevaba en su vientre y disparó por los aires la silla de bebé en la que viajaba Alonzo. Llamas, fragmentos de automóviles y rastros de sangre cubrieron la intersección de Slauson Boulevard y La Brea Avenue mientras una columna de humo negro se elevaba sobre el lugar.La fiscalía sostiene que Linton manejaba fuera de control y con plena concienciaSegún la acusación, Linton circulaba de regreso a su domicilio tras su turno en el hospital Kaiser Permanente del oeste de Los Ángeles cuando ocurrió el siniestro. Los fiscales afirman que ese día llevaba días sin dormir, no estaba tomando correctamente su medicación para el trastorno bipolar y que albergaba una furia intensa hacia sus compañeros de trabajo, con planes de renunciar.La reconstrucción del accidente y los datos de la computadora del vehículo, presentados por la fiscalía, muestran que Linton mantuvo el auto en el carril central y aceleró al 100% en los segundos previos al choque.La fiscal adjunta Antonella Nistorescu abrió su alegato final con imágenes del accidente y la palabra “prevenible” en letras rojas en la pantalla. “No perdieron la vida. Los mataron. En un acto completamente prevenible. La única persona que podía haberlo impedido era Nicole Linton”, sostuvo Nistorescu, según registró Los Angeles Times.La acusación también señaló que Linton ya había tenido episodios violentos anteriores cuando no tomaba su medicación: en uno de ellos, presuntamente agredió a una mujer y luego condujo a 160,93 km/h pasando semáforos en rojo.La defensa atribuye el accidente a una convulsión que Linton no pudo controlarEl abogado defensor Jovan Blacknell centró su estrategia en el testimonio de dos expertos médicos: un neurólogo y un psiquiatra que aseguran que su cliente sufrió una convulsión momentos antes del choque. Aunque Linton no tiene un diagnóstico previo de epilepsia u otro trastorno convulsivo, la defensa argumenta que padeció episodios intermitentes a lo largo de su vida.El neurólogo David Millett explicó que la convulsión habría comenzado como un episodio focal, localizado en una zona del cerebro y evolucionado hacia una convulsión tónico-clónica generalizada, que provoca rigidez corporal y pérdida de conciencia. Bajo ese cuadro, la aceleración brusca del Mercedes podría explicarse por la pierna de Linton endurecida sobre el pedal.“Los resultados fueron catastróficos. Las imágenes son viscerales. La pérdida de vidas fue horrorosa”, reconoció Blacknell ante los jurados, según Los Angeles Times, aunque les pidió que miraran más allá de las imágenes para responder la única pregunta que tenían por delante: si su cliente estaba consciente en el momento del impacto.La fiscalía cuestiona si las convulsiones durante los estudios médicos fueron fingidasDurante un electroencefalograma filmado que se le practicó a Linton tras el accidente, la acusada presentó sacudidas y espasmos en seis oportunidades, según lo documentado en el juicio. La fiscalía argumenta que esas reacciones fueron simuladas: el estudio, según los fiscales, no registró actividad cerebral compatible con un episodio epiléptico en los momentos en que Linton se movió.Para reforzar su postura, Nistorescu citó una entrada de diario escrita por Linton en 2020 y titulada “Bitter F—ing Nurse”, en la que la propia acusada escribió: “Verán que especialmente miento para evitar las consecuencias de mis acciones”, según reprodujo Los Angeles Times.Blacknell y el psiquiatra William Darby rechazaron esa interpretación, señalando que extrapolar un diario de 2020 para inferir que Linton fingió convulsiones años después constituye un salto lógico inaceptable.Además, ninguno de los cuatro profesionales que atendieron a Linton tras el accidente concluyó que ella hubiera estado fingiendo síntomas, según señaló la defensa.El veredicto llegó bajo la teoría de malicia implícitaLa fiscalía presentó el caso bajo la teoría de “malicia implícita”: bajo este estándar, basta con demostrar que Linton sabía que su conducta era peligrosa para la vida humana y aun así decidió continuar, sin necesidad de probar que tuvo intención de matar a ninguna víctima en particular.Linton no declaró durante el juicio y permaneció en silencio a lo largo de las audiencias. El jurado comenzó sus deliberaciones el viernes 2 de octubre y alcanzó el veredicto en menos de tres horas. Al salir de la sala, familiares de las víctimas estallaron en aplausos y abrazos.“Hoy estamos muy agradecidos de obtener justicia para nuestras familias, por todas las vidas inocentes que se perdieron, incluidos niños inocentes”, dijo Jasmond Nelson, hermana de Nathesia Lewis, en declaraciones recogidas por ABC7. “Nicole Linton tiene que rendir cuentas por sus acciones, y eso es algo bueno”, agregó. Navegación de entradasTrump considera pedirle al FBI que investigue la muerte de Nolan Wells en Misisipi Este aeropuerto de Estados Unidos ocupa el primer lugar entre los más estresantes: qué factores influyeron en el resultado