Seúl, Corea del Sur.- Hay un procedimiento artístico conocido como “puesta en abismo”, que consiste en incluir dentro de una obra una copia o versión de sí misma, en una serie que puede extenderse infinitamente. Inspirada originariamente en la heráldica, existe desde hace siglos, pero fue bautizada y sistematizada por el escritor francés André Gide en el siglo XIX. Numerosos ejemplos de esta técnica se hallan en distintas pinturas de Jan van Eyck; en Don Quijote, de Cervantes, y Hamlet, de Shakespeare; en obras musicales como la Ofrenda Musical de Bach, y también en objetos cotidianos, como unas otrora célebres latas de polvo de hornear. La puesta en abismo es un recurso que ha nutrido la imaginación de creadores y aficionados a lo largo de la historia. Aquí, además de poder encontrar otro ejemplo visual de este recurso, visualizamos también la ejemplificación del significado literal de la expresión. Navegación de entradasRoca se prepara para la Fiesta de la Sidra y abre la convocatoria para artistas: ¿a partir de cuándo se puede inscribir? Mis elefantes blancos