El FBI alerta por una nueva modalidad de fraude: ya costó USD 1.600 millones y es casi imposible de detectar
El FBI alerta por una nueva modalidad de fraude: ya costó USD 1.600 millones y es casi imposible de detectar

Una llamada proveniente de un número oficial del FBI, un agente con nombre y cargo verificables, y una confirmación de la propia oficina de que esa persona trabaja allí. Aun así, la víctima está siendo estafada.

La oficina del FBI en Newark, Nueva Jersey, emitió una alerta formal ante el avance de una modalidad de fraude que explota los propios mecanismos de verificación para parecer legítima.

El identificador de llamadas ya no es una herramienta confiable: los delincuentes pueden manipularlo para mostrar cualquier número, incluidos los de oficinas gubernamentales (AP Photo/Jenny Kane, File)

Cómo funciona el esquema

El 29 de septiembre, la oficina difundió una alerta en la que describió la mecánica del esquema: los delincuentes llaman a sus víctimas presentándose con los nombres de agentes federales en funciones.

Para dar credibilidad al engaño, falsifican el número de origen de la llamada —una técnica conocida como spoofing— de modo que el identificador de llamadas muestre el número auténtico de una oficina del FBI, la DEA o el Servicio Secreto.

El detalle que distingue esta variante de versiones anteriores es que, cuando las víctimas llaman a la oficina para verificar la identidad del supuesto agente, el personal confirma que esa persona trabaja allí. Esa respuesta genera una falsa sensación de seguridad, ya que verificar el empleo de alguien no establece si esa persona realizó la llamada.

En algunos casos, las víctimas directamente no logran comunicarse con nadie, pero dan por válida la llamada porque el número coincide con el oficial.

El fraude aprovecha la buena fe de las víctimas: cuanto más intentan protegerse, más convincente parece el engaño (REUTERS/Kylie Cooper)

La puesta en escena

Uno de los casos documentados ilustra hasta dónde pueden llegar los estafadores: un delincuente utilizó una plataforma de reuniones virtuales y preparó el fondo de la cámara para simular una oficina del FBI, con un escritorio, el escudo de la agencia y un hombre vestido de traje.

La agencia instó a quienes reciban ese tipo de llamadas a fotografiar o grabar el video y enviarlo a tips.fbi.gov.

El FBI precisó que los estafadores suelen recurrir a un lenguaje urgente o agresivo, insisten en hablar solo con la víctima designada, la mantienen en línea durante toda la estafa y la presionan para que no comente el asunto con familiares, amigos, su banco ni con las autoridades.

Detrás de una cámara, un escritorio y un logo pueden bastar para convencer a alguien de que está hablando con el gobierno de Estados Unidos (REUTERS/Nathan Howard)

El alcance del fraude

En una alerta separada publicada el 17 de septiembre, el FBI informó que había recibido casi 61.000 denuncias vinculadas a este tipo de suplantación de identidad en ese lapso.

Según el FBI, los métodos de cobro que emplean los estafadores incluyen tarjetas prepagadas, servicios de mensajería, transferencias bancarias, criptomonedas y efectivo depositado en cajeros de criptomonedas.

En algunos casos, los delincuentes también alertan a las víctimas de que su pasaporte, licencia de conducir o licencia profesional está por vencer y exigen un pago para la renovación.

Las cifras convierten al esquema en uno de los fraudes por suplantación de identidad más costosos de la historia reciente del país (REUTERS/Lisa Marie David)

Los blancos preferidos

La agencia señaló que los estafadores también apuntan a personas de comunidades étnicas específicas, ciudadanos extranjeros y estudiantes internacionales en Estados Unidos.

En esos casos, los delincuentes se hacen pasar por representantes de agencias de seguridad extranjeras o funcionarios diplomáticos con base en el país, y amenazan a las víctimas con la extradición o la cancelación de su pasaporte, indicó el FBI.

La agencia recomendó no enviar dinero a nadie que se identifique como agente federal. Si se recibe una llamada sospechosa, el primer paso es buscar de forma independiente el número oficial de la agencia y llamar para verificar la identidad del supuesto agente.

Quienes no logren comunicarse con una oficina local pueden contactar la sede central en Washington D.C., donde la mayoría de las agencias federales disponen de líneas gratuitas. Para casos urgentes, el FBI habilitó el número 1-800-CALL-FBI.