Nueva York fue elegida como la mejor ciudad del mundo en 2026, por delante de Londres y París, en el Índice Global de Ciudades 2026 de Oxford Economics.La clasificación analizó 1.000 urbes y situó a la metrópolis estadounidense en la cima por la escala de su economía, la solidez de su mercado laboral y su capacidad para concentrar talento y actividad empresarial.El estudio, difundido por BBC Travel, evalúa cinco dimensiones: economía, capital humano, calidad de vida, ambiente y gobernanza.El resultado busca medir las condiciones que permiten a una ciudad atraer residentes, profesionales, empresas y visitantes, más allá de su tamaño o de su oferta turística.Nueva York obtuvo una puntuación general de 100 sobre 100, con el máximo registro en economía. Londres alcanzó 98,8 puntos y lideró la categoría de capital humano, mientras que París, tercera con 93,4, destacó por sus indicadores de calidad de vida. El podio se mantuvo sin cambios respecto de la edición anterior.Nueva York encabezó la lista por su economía y su mercado laboralOxford Economics atribuyó el liderazgo de Nueva York y Londres a la dimensión de sus economías y a la fortaleza de sus mercados de trabajo.La consultora sostiene que sus mercados de capitales, sus redes empresariales y la concentración de trabajadores especializados sostienen su posición frente a otras grandes áreas urbanas.El índice permite consultar los resultados de cada ciudad y comparar hasta cuatro urbes en una escala de cero a 100.Además de la clasificación general, incluye perfiles de las 50 primeras y una lista de ciudades con posibilidades de ganar peso en los próximos años.La metodología parte de que las oportunidades económicas no se distribuyen de forma uniforme dentro de un país.Por eso, algunas áreas urbanas superan el desempeño de sus economías nacionales gracias a su oferta laboral, sus instituciones y su capacidad de captar inversión.Europa y América del Norte concentraron 78 de los primeros 100 puestos. Para Oxford Economics, esa presencia refleja una ventaja consolidada para captar empresas innovadoras y profesionales calificados, aunque el crecimiento global se desplaza de forma gradual hacia las grandes ciudades asiáticas.Londres lideró en capital humano y París sobresalió en calidad de vidaLondres recibió la calificación más alta en capital humano. Casi el 40 % de sus residentes nació fuera del Reino Unido, según BBC Travel, un factor que incide en la diversidad de su mercado laboral y en una oferta cultural y gastronómica que se extiende desde Brick Lane hasta Borough Market.La capital británica también tuvo un resultado ambiental destacado para una urbe de su escala. El cobro por congestión vehicular y la Zona de Emisiones Ultra Bajas contribuyeron a reducir el tránsito y la contaminación en el centro de la ciudad.París completó el podio con una valoración elevada en calidad de vida. La esperanza de vida y el acceso a propuestas culturales figuraron entre los elementos que respaldaron su posición en la clasificación.La capital francesa cuenta con cerca de 130 museos. Once museos municipales ofrecen acceso gratuito a sus colecciones permanentes desde 2001, sin distinción de nacionalidad o lugar de residencia, y otros espacios habilitan jornadas de entrada sin cargo al menos una vez al mes.Seattle y San Francisco reforzaron el peso de Estados Unidos en el top 10Detrás de las tres primeras ciudades se ubicaron Seattle, San Francisco, Dublín, Boston, San José, Tokio y Zúrich. Seattle, cuarta en la clasificación, sobresalió en calidad de vida y en ambiente, con una puntuación de 88,1 en esta última categoría.La ciudad estadounidense terminó recientemente el Waterfront Park, un parque de 8,1 hectáreas (20 acres) construido en el espacio que dejó una autopista demolida. El lugar incorpora muelles de uso comunitario y carriles para bicicletas junto al estrecho de Puget.San Francisco, quinta en la lista, recibió una evaluación ambiental favorable por su red de transporte. BBC Travel señaló que esa infraestructura ayuda a reducir la dependencia del automóvil, las emisiones y la contaminación atmosférica.En el sexto lugar quedó Dublín, cuya fuerza laboral se nutre de instituciones como Trinity College Dublin. La presencia de graduados y profesionales especializados atrajo operaciones de compañías internacionales como Google, Meta, Microsoft y Accenture, e impulsó la renovación de los antiguos muelles y de los espacios públicos próximos al río Liffey.Boston y San José reflejan el peso de la educación y la tecnologíaBoston se ubicó séptima gracias, en parte, a su desempeño en capital humano. La concentración de universidades y centros de educación superior sostiene una economía basada en el conocimiento, asociada con algunos de los ingresos más altos del mundo.Parte de esa transformación urbana se observa en la Rose Kennedy Greenway, un corredor de jardines, fuentes y arte público que ocupa el sitio donde antes había una autopista elevada.San José quedó en el octavo puesto y registró el mayor producto interno bruto por habitante de todo el índice. Integrada a Silicon Valley, la ciudad alberga sedes de Alphabet —propietaria de Google—, Apple y Nvidia, y mantiene una fuerte presencia de compañías tecnológicas como Meta, Uber y Salesforce.La proximidad con San Francisco hizo que la tecnología se incorporara a la vida cotidiana de la ciudad. Los vehículos sin conductor ya circulan como parte de la oferta de transporte, de acuerdo con BBC Travel.Las ciudades asiáticas y de Medio Oriente aparecen entre las que podrían avanzarShanghái, Beijing y Delhi no ingresaron en los primeros 100 puestos, pero Oxford Economics las incluyó entre las ciudades que podrían registrar los mayores aumentos del producto interno bruto hasta 2050.Sus poblaciones numerosas, junto con los avances en productividad e ingresos, pueden modificar el equilibrio urbano global durante las próximas décadas.Dubái y Riad entraron por primera vez entre las 50 principales ciudades del índice. La consultora vinculó su avance con la atracción de trabajadores calificados y empresas innovadoras, aunque advirtió que el conflicto en Irán supone un obstáculo para la región.El informe consideró que las ventajas estructurales de esas metrópolis y el respaldo de grandes fondos soberanos podrían favorecer nuevos ascensos.Tallin, capital de Estonia, también fue incluida entre las Ciudades a Observar por el crecimiento de su industria tecnológica y por su adopción de inteligencia artificial.Entre los proyectos de la ciudad figura Rail Baltica, una red ferroviaria que prevé conectar a los países bálticos antes de 2030. La iniciativa contempla energía renovable y sistemas de comunicación 5G sin señales físicas. Navegación de entradasEl Nasdaq cerró en un máximo histórico de cierre impulsado por las tecnológicas Tramos de un río clave para el salmón quedaron secos y crece la disputa por el agua en California