Trump dijo que sigue “muy de cerca” las elecciones de Brasil en medio de las tensiones con Lula: “Son muy importantes”
Trump dijo que sigue “muy de cerca” las elecciones de Brasil en medio de las tensiones con Lula: “Son muy importantes”

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este jueves que observa con atención las elecciones presidenciales de Brasil, a pocos días de la primera vuelta del 4 de octubre y en un contexto marcado por las diferencias entre Washington y el Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva. La declaración se produjo mientras crecen las advertencias dentro de Estados Unidos y en Brasil sobre el impacto que pueden tener las medidas adoptadas por la Casa Blanca sobre la relación bilateral y el escenario electoral.

“Las estoy siguiendo muy de cerca. Es un país muy importante. La gente de Brasil es fantástica. Son unas elecciones muy importantes”, respondió Trump ante las preguntas de periodistas en la Casa Blanca antes de viajar a Texas y Oklahoma.

La votación de este domingo definirá al presidente y vicepresidente, pero también renovará cargos en los estados y en el Congreso. Según el Tribunal Superior Electoral (TSE), 158.765.543 personas están habilitadas para votar. El proceso contempla la elección de gobernadores, 54 senadores y diputados federales, estatales y distritales. Si ningún candidato presidencial alcanza la mayoría absoluta de los votos válidos, habrá una segunda vuelta el 25 de octubre.

La principal disputa enfrenta a Lula, que busca un nuevo mandato, con el senador Flávio Bolsonaro, hijo del ex presidente Jair Bolsonaro y uno de los principales referentes de la derecha brasileña.

Luiz Inácio Lula da Silva reclamó el fin de las injerencias en las elecciones y defendió la transparencia de las urnas electrónicas.

El mandatario estadounidense recibió a Flávio Bolsonaro en la Casa Blanca en mayo, en una reunión que posteriormente fue mencionada por congresistas demócratas como parte de los antecedentes que, según ellos, requieren explicaciones del Gobierno estadounidense.

Las relaciones entre Washington y Brasilia también se deterioraron durante el último año por decisiones económicas y diplomáticas. En julio de 2025, Trump ordenó elevar al 50% los aranceles aplicados a determinados productos brasileños y justificó la medida por cuestiones vinculadas con las políticas del Gobierno de Lula, la situación del ex presidente Jair Bolsonaro y otros asuntos que la Casa Blanca presentó como amenazas para los intereses estadounidenses.

En junio, Lula respondió a Trump y le pidió que no intervenga en los comicios brasileños. El mandatario sostuvo entonces que las elecciones correspondían exclusivamente a Brasil y reclamó hacia su país el mismo respeto que, según dijo, él mantiene por Estados Unidos.

“Creo que (Trump) conoce poco Brasil”, afirmó Lula en aquella ocasión al referirse al vínculo del presidente estadounidense con la familia Bolsonaro. También defendió el sistema electoral brasileño y destacó la utilización de urnas electrónicas para realizar la votación y divulgar los resultados.

La principal disputa presidencial enfrenta a Luiz Inácio Lula da Silva con el senador Flávio Bolsonaro. (REUTERS/Adriano Machado)

La discusión volvió a trasladarse al Congreso estadounidense. Un grupo de 31 legisladores demócratas envió una carta al secretario de Estado, Marco Rubio, en la que reclamó que Washington no intervenga en las elecciones brasileñas y que reconozca el resultado certificado cualquiera sea el candidato ganador. El documento cuestionó distintas decisiones de la Administración Trump, entre ellas los aranceles y las sanciones aplicadas contra el juez del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes.

Los legisladores también solicitaron explicaciones sobre la designación de las organizaciones criminales Primeiro Comando da Capital y Comando Vermelho como organizaciones terroristas extranjeras y sobre la revocación del visado del embajador brasileño en Washington. Además, preguntaron por una iniciativa del Departamento de Estado para enviar una delegación a Brasil con el objetivo de examinar aspectos del sistema electoral, una visita que no fue aceptada por las autoridades brasileñas.