El gobernador de California, Gavin Newsom, firmó el domingo la Ley de la Asamblea 2555, que permitirá que casi un millón de estudiantes de inglés dejen el programa tras aprobar una sola evaluación estatal.La norma suprime condiciones adicionales que, en algunos casos, extendían durante meses o años la clasificación de los alumnos, según informó Los Angeles Times.La modificación alcanza a cerca de uno de cada seis alumnos de escuelas públicas californianas, desde jardín de infantes hasta el final de la secundaria.Hasta ahora, obtener la calificación requerida en la Evaluación de Dominio del Idioma Inglés de California (ELPAC, por sus siglas en inglés) no bastaba para ser reclasificado como estudiante con dominio del inglés.Los distritos debían sumar una valoración favorable de los docentes, una consulta con las familias y una demostración de habilidades académicas básicas mediante instrumentos que cada distrito escogía.Desde la entrada en vigor de la ley, el nivel 4 del ELPAC será el único requisito estatal para salir del programa.La nueva ley elimina tres requisitos que dependían de cada distritoLa clasificación como estudiante de inglés da acceso a enseñanza especializada durante la jornada escolar, financiada en buena medida por el estado.Los niños pueden recibirla desde jardín de infantes si, al inscribirlos en una escuela pública, sus familias indican que en el hogar se habla principalmente un idioma distinto del inglés.La Ley de la Asamblea 2555 elimina los otros tres pasos que seguían a la prueba estatal: la recomendación del docente, la consulta de la escuela con los padres y la acreditación de destrezas académicas básicas.Con esa simplificación, California se equipara a 44 estados que utilizan un único criterio para determinar el dominio del inglés.La legislación mantiene la evaluación estatal como parámetro para evitar una reclasificación prematura que prive a los alumnos de apoyos lingüísticos necesarios.A la vez, busca impedir que una permanencia prolongada en el programa limite el acceso a materias y cursos disponibles para el resto de los estudiantes.La falta de reglas homogéneas había generado resultados distintos para alumnos con rendimientos comparables.Una encuesta del Instituto de Políticas Públicas de California de 2026 identificó 24 evaluaciones diferentes que los distritos empleaban para medir habilidades básicas en quinto grado, además de exámenes y calificaciones escolares.El análisis del Comité de Educación de la Asamblea reveló diferencias similares en el criterio docente.Aproximadamente la mitad de los distritos consideraba el desempeño en matemáticas, mientras que otros incluían la asistencia, las tareas o la participación en clase.“Cuando revisaba a los estudiantes reclasificados de un distrito a otro, no podía comparar situaciones equivalentes. Si un estudiante hubiera estado en un distrito diferente, podría haber sido reclasificado”, explicó Manuel Buenrostro, director de políticas de Californians Together, organización que copatrocinó la iniciativa, en declaraciones recogidas por Los Angeles Times.Miles de alumnos aprobaban el examen, pero seguían clasificados durante el siguiente cicloUna investigación de la Universidad de Oregón determinó que, entre 2022 y 2024, unos 37.000 estudiantes que alcanzaron el nivel más alto del ELPAC continuaron clasificados como alumnos de inglés al año siguiente.Algunos habían obtenido la puntuación máxima durante varios años antes de que su distrito modificara su condición.El Departamento de Educación de California estimó que el procedimiento anterior insumía más de 220 días calendario en promedio. Uno de cada diez alumnos aguardaba al menos 532 días, casi el triple de un ciclo escolar de 180 días.Cerca de 200.000 estudiantes seguían en esa categoría durante seis años o más. Casi la mitad de los aprendices de inglés de largo plazo ya dominaba el idioma, pero no había sido reclasificada, de acuerdo con estudios citados por el Comité de Educación de la Asamblea.El profesor David De La Cruz Rosales, de Young Oak Kim Academy, en Los Ángeles, advirtió que el proceso añadía pruebas a estudiantes que ya enfrentaban numerosas evaluaciones durante el año escolar.También señaló que perder la puntuación requerida por uno o dos puntos puede afectar la motivación de los alumnos mientras esperan un cambio de clasificación.“El día y el calendario de una prueba no consideran tantas cosas. Una mala prueba, un mal día… también tenemos que tenerlo en cuenta”, sostuvo el docente, según el diario. De La Cruz Rosales agregó que el temor a los controles migratorios llevó a algunos estudiantes a faltar a clase y dejó a otros preocupados por sus familiares.La reclasificación busca evitar restricciones en materias y cursos optativosDurante una audiencia legislativa, Maryana Khames, estudiante de Derecho de la Universidad de California en Davis, relató que llegó desde Irak a Estados Unidos a los 12 años como refugiada de las Naciones Unidas y sin hablar inglés.Fue incorporada al programa, pero, según explicó, no pudo cursar matemáticas ni ciencias aunque sus habilidades lingüísticas habían mejorado.Khames afirmó que su escuela no le informó cómo podía ser reclasificada. Solo dejó el programa después de pedir ayuda ante la junta escolar en octavo grado; entonces pudo acceder a materias de mayor exigencia, incluido inglés avanzado.“Pasé de ser estudiante de inglés a alumna de honor durante el verano”, declaró durante la audiencia.Yosadara Carbajal Salmerón contó que sus dos hijos fueron clasificados como estudiantes de inglés desde jardín de infantes. Su hijo fue reclasificado en séptimo grado y su hija, en el primer año de secundaria.Según relató, ambos eran retirados de sus clases y, con el paso del tiempo, perdieron oportunidades de elegir materias optativas como sus compañeros.“Creo que mis hijos habrían podido reclasificarse mucho antes si la ley hubiera cambiado antes y si yo, como madre, me hubiera informado antes”, afirmó Carbajal Salmerón.La norma también cambia la información que reciben los padres. Las escuelas deberán explicar el procedimiento completo desde el ingreso de un alumno al programa, en lugar de contactarlos solo cuando el estudiante esté próximo a ser reclasificado.Nancy Villarreal, directora ejecutiva de Parent Organization Network, sostuvo que muchas familias desconocían que sus hijos conservaban esa clasificación porque los oían comunicarse en inglés con amigos o hermanos.“Esta ley eliminará todos los obstáculos adicionales que deben superar, pero también garantizará que los estudiantes sigan teniendo apoyo extra”, señaló Villarreal. Navegación de entradasBrightline reestructura su deuda por USD 490 millones: qué pasará con los trenes entre Miami y Orlando Dina Huapi destacó su propuesta turística en la FIT