Luego de que su primer juicio terminara sin veredicto, Brooke Covington, líder de la iglesia Word of Faith Fellowship, se sienta nuevamente ante un tribunal desde el lunes 28 de septiembre en el condado de Buncombe, en Carolina del Norte.La acusación sostiene que Covington participó en una sesión de golpizas y restricción física contra un ex miembro joven, mientras otros congregantes oraban para expulsar lo que la iglesia denominó “demonios homosexuales”, según repasó Associated Press.Matthew Fenner se unió a Word of Faith en 2010, siendo adolescente, junto a su madre. Según su relato, durante un servicio religioso en el complejo de la iglesia en Spindale, Covington y otros miembros lo inmovilizaron, lo estrangularon y lo golpearon durante aproximadamente dos horas.La sesión, conocida dentro de la congregación como “blasting”, tenía como propósito declarado “expulsar espíritus malignos” de su cuerpo. Ahora, la referente religiosa enfrenta cargos de secuestro en segundo grado y agresión simple por esos hechos, ocurridos hace más de 13 años. Desde entonces, mantuvo su inocencia.El primer juicio terminó en juicio nulo y el proceso acumuló demorasEl proceso judicial original concluyó en 2017 con un juicio nulo, luego de que el presidente del jurado incorporara investigación propia durante las deliberaciones, una práctica prohibida en el sistema judicial estadounidense.Lo que siguió fue una secuencia de obstáculos procesales que postergó el segundo juicio por casi una década: la pandemia de COVID-19, disputas legales sobre la idoneidad del fiscal, la muerte o retiro de abogados de ambas partes y la designación de un nuevo fiscal en una jurisdicción distinta frenaron sucesivamente el avance de la causa.Covington y su defensa no respondieron a solicitudes de información realizadas por medios locales sobre los detalles del próximo juicio, al igual que el nuevo fiscal asignado al caso.La iglesia niega los abusos y ampara su disciplina en la libertad religiosaWord of Faith Fellowship es una iglesia protestante no confesional fundada en 1979 por Sam y Jane Whaley en las estribaciones de las montañas Blue Ridge, entre Charlotte y Asheville. Sus miembros consideran a Jane Whaley una profeta.La iglesia negó en reiteradas ocasiones que sus líderes hayan abusado de sus congregantes y calificó las acusaciones de “falsas”, atribuyéndolas a “ciertos ex miembros” que buscan perjudicar a la institución, repasó AP.Whaley sostuvo, además, que cualquier forma de disciplina ejercida dentro de la iglesia estaría amparada por la cláusula de libertad religiosa de la Constitución de Estados Unidos. La institución aclaró que no condona el abuso bajo ninguna circunstancia.En 2017, la agencia Associated Press publicó una serie de investigaciones sobre Word of Faith basadas en entrevistas con decenas de ex miembros de todo el mundo, grabaciones secretas de conversaciones con líderes de la iglesia y cientos de páginas de documentos judiciales, de fuerzas del orden y de servicios de protección infantil.Esas investigaciones documentaron alegatos de control extensivo sobre la vida de los miembros: desde la elección de pareja hasta las decisiones educativas, pasando por el acceso o no a la universidad.A su vez, ex congregantes describieron haber sido golpeados, estrangulados y arrojados al suelo durante sesiones de oración grupal intensiva.El fiscal fue acusado de proteger a la iglesia y un abogado perdió su licenciaLa causa tomó un giro adicional cuando el abogado del demandante Fenner, Andrew LaBreche, presentó una petición formal para destituir al fiscal del condado de Rutherford, Ted Bell, a quien acusó de favorecer a Word of Faith.LaBreche sostuvo que Bell no investigó nueva evidencia ni nuevos testigos, y que habría acordado retirar el cargo de secuestro grave contra Covington, subrayó AP.Bell rechazó esas acusaciones y presentó mensajes de texto y otros materiales como prueba de que había rehusado hablar con miembros de la iglesia cuando intentaron orientar las conversaciones hacia los casos penales.El juez de la Corte Superior William Stetzer no solo desestimó la solicitud de LaBreche, sino que ordenó la suspensión de su licencia de abogado por tres años, citando “actos reiterados de deshonestidad y el daño significativo causado a la profesión jurídica”.El magistrado también condenó en costas a Bell por los honorarios legales. LaBreche apeló la resolución, y la suspensión fue postergada hasta que ese recurso sea resuelto.El caso fue finalmente derivado a un fiscal especial independiente, designado en una jurisdicción distinta, para retomar el proceso contra Covington.La membresía de la iglesia se redujo a menos de la mitad en una décadaSegún datos recogidos por Associated Press, la congregación Word of Faith Fellowship contaba con alrededor de 700 miembros en Carolina del Norte hace una década.Una declaración jurada reciente de un ex líder de la congregación estima que ese número cayó a entre 300 y 400 personas, lo que representa una reducción de al menos el 43% respecto del pico registrado. Navegación de entradasUn depredador sexual condenado por violación y abuso infantil escapa en San Diego tras manipular su monitor GPS Máximo Kirchner afirmó que Cristina Kirchner tiene “la voluntad” de ser candidata