Un jurado de Miami County, Ohio, escucha desde la semana pasada el caso contra Caleb Flynn, un ex pastor de 40 años que compitió en la cuarta temporada de American Idol y está acusado de asesinar a su esposa, Ashley Flynn, de 37 años.La fiscalía sostiene que le disparó dos veces en la nuca mientras dormía y montó la escena para simular un robo.El miércoles declaró como testigo de cargo Alleigha Botner, de 24 años, la ex amante de Flynn. Su testimonio situó la noche del 16 de febrero de 2026 en Tipp City bajo una nueva luz: horas antes de que Ashley apareciera muerta, Flynn le había prometido a Botner que ese día sería libre.“Te elijo a ti, soy libre”: el mensaje que la fiscalía pone en el centro del casoEsa madrugada, antes de la llamada al 911, Caleb Flynn le envió a Botner un mensaje de texto que decía: “Te elijo a ti. Soy libre. Las acciones vendrán mañana”, de acuerdo con lo que planteó la fiscalía durante las declaraciones de apertura.Botner interpretó esas palabras como una señal de que Flynn hablaría con su esposa sobre el divorcio.Cuando se enteró de la muerte de Ashley Flynn, la joven declaró ante el jurado que “el corazón le empezó a latir con fuerza”. “Parecía demasiada coincidencia”, aseguró durante su testimonio del miércoles.Botner dijo que llegó a creer que estaba enamorada, pero que hoy lo odiaLa ex amante relató que conoció a Flynn en 2022 durante una pasantía en la iglesia donde él se desempeñaba como líder de alabanza.La relación sentimental comenzó en mayo de 2024. Botner reconoció ante el tribunal que mantuvo ese vínculo a pesar de saber que él era casado.“Me encontré en un lugar en el que nunca pensé que estaría”, dijo. “Nunca lo justifiqué moralmente. Simplemente lo hice, aunque sabía que estaba mal”.La relación incluyó conversaciones sobre matrimonio y tatuajes a juego de un rayo —una referencia a la saga de Harry Potter—. Flynn se hizo el suyo en la axila “para que Ashley no lo viera”, según el testimonio de Botner.Cuando el fiscal le preguntó qué sentía por Flynn en la actualidad, respondió sin titubeos: “Lo odio”. Consultada sobre el motivo, fue directa: “Porque creo que asesinó a su esposa”.Botner también declaró que Flynn se refería habitualmente a Ashley con términos despectivos y que en más de una ocasión expresó deseos de que ella estuviera muerta.“Decía que si pudiera matarla sin ir preso, lo haría”, relató la testigo, que describió haber intercambiado más de 100.000 mensajes de texto con el acusado en ese período.La defensa admite los mensajes, pero niega que sean prueba de un crimenLa relación atravesó al menos una crisis importante cuando Ashley descubrió mensajes durante un crucero que el matrimonio había realizado para celebrar sus 15 años juntos. Entonces, se contactó con Botner para pedirle una reunión.La joven no aceptó el encuentro. “No creía poder enfrentarla, sabiendo que tenía una relación con su marido”, dijo a los abogados de la fiscalía.Tras ese episodio, Botner le fijó un ultimátum: si Flynn no dejaba a su esposa antes del 11 de enero, ella seguiría adelante con su vida. Él prometió hacerlo, pero no cumplió. El mes siguiente, volvió a decirle que tramitaría el divorcio, aunque Botner aclaró que ya no le creía.Un día antes del homicidio, el 15 de febrero, Botner le envió a Flynn capturas de pantalla generadas con ChatGPT sobre cómo funcionan los procesos de divorcio cuando existe una infidelidad probada, y también instrucciones para borrar mensajes del teléfono.Lo hizo por temor a que una demanda de divorcio expusiera los mensajes que Ashley ya había visto. “Estaba preocupada por mi reputación y por perder mi trabajo”, admitió.Flynn enfrenta cargos de asesinato agravado, homicidio, agresión grave y alteración de pruebas. Se declaró no culpable en todos los casos.La fiscalía del condado de Miami sostiene que mató a su esposa para quedarse con su ex amante, con la custodia exclusiva de sus hijas, con su empleo en la empresa familiar de Ashley y con su rol como líder religioso.“También se convertiría en una víctima”, afirmó el fiscal Paul Watkins durante las declaraciones de apertura, en referencia a la escena del crimen que el acusado habría montado para quedar como blanco del ataque.La defensa, encabezada por la abogada Emily Smith, reconoció que su cliente dijo cosas “feas y hirientes” en los mensajes, aunque argumentó que lo hizo para complacer a Botner y que mintió para mantenerla cerca.“Un hombre puede fallarle a su esposa sin ser un asesino y puede tomar decisiones egoístas sin cometer un crimen”, planteó Smith ante el jurado. Smith también señaló que no existe prueba directa que vincule a Flynn con el crimen, como el arma de fuego utilizada en el disparo.El testimonio de Botner se interrumpió cuando el tribunal levantó la sesión del miércoles. Está previsto que retome su declaración el jueves. Navegación de entradasNueva instancia de formación ambiental en el Parque Nacional Laguna Blanca El Departamento de Bomberos de Los Ángeles no pudo determinar la causa del incendio en el almacén de Boyle Heights