Valeria Ricciardi, la pastelera que llegó a Messi y al Dibu con sus alfajores: “Decidí elegirme y priorizarme”
Valeria Ricciardi, la pastelera que llegó a Messi y al Dibu con sus alfajores: “Decidí elegirme y priorizarme”

La historia de Valeria Ricciardi empezó lejos de los grandes nombres del fútbol y de la exposición en redes sociales. En diálogo con el podcast Planes, repasó el recorrido que la llevó de las salas de jardín de infantes a desarrollar su propia marca de pastelería.

A los dieciséis o diecisiete años decidió estudiar para ser maestra jardinera y ejerció la profesión durante al menos una década. Al mismo tiempo, criaba a sus cuatro hijos y encontraba en las manualidades una forma de expresión. Los cumpleaños familiares abrieron una nueva posibilidad: “¿Por qué no hacerles la torta a mis hijos?”, recordó.

Las primeras tortas dieron paso a chocolates y mesas dulces personalizadas. Después llegó la formación profesional y el nacimiento de un emprendimiento que inicialmente se llamó Endulzarte y más tarde se convirtió en Valeria Patisserie. “Ahí empecé a sentir: ‘Upa, esto me está gustando’”, contó sobre ese descubrimiento.

La pandemia fue el motor que convirtió sus recetas en un negocio de alcance nacional

La pandemia aceleró el proceso. Con la actividad presencial detenida, Ricciardi comenzó a ofrecer cursos online para que otras personas pudieran cocinar y distraerse desde sus casas. La respuesta fue inmediata: “Fue furor. Toda la gente empezó a hacer mis recetas; empecé a crecer muchísimo”.

En ese crecimiento tuvo un papel especial Lourdes Sánchez. La bailarina y conductora empezó a preparar y mostrar sus recetas sin cobrarle. “Ella misma me dijo: ‘Quiero hacer tu receta’. Cuando la sube, obviamente me menciona, y eso empezó a hacer que me hiciera un poco más conocida”, relató.

La emprendedora es creadora de Valeria Patisserie, una marca de tortas, chocolates y alfajores

Dejó la relación de dependencia y apostó por su propio proyecto

Cuando terminó la pandemia, Ricciardi tuvo que decidir entre regresar a la seguridad de un sueldo fijo o apostar por su proyecto. “Decidí elegirme, priorizarme, sin saber qué me iba a pasar”, afirmó. La elección implicó dejar la relación de dependencia y colocar su propio nombre al frente de la marca.

Dibu Martínez grabó un video elogiando sus alfajores y desbordó su capacidad de producción

Un video de Dibu Martínez en el que recomendó sus alfajores multiplicó los pedidos desde distintos puntos de Argentina.

Uno de los grandes puntos de inflexión llegó con Emiliano “Dibu” Martínez. Después del Mundial, Ricciardi llevó una caja extra de alfajores a la casa del arquero, sin imaginar el alcance que tendría el encuentro. En una segunda visita, él grabó un video recomendándolos. “Dijo que eran una bomba mis alfajores”, recordó. La publicación desató una demanda que superó su capacidad de respuesta.

“Toda Argentina me empezó a pedir. De todas las provincias”, contó. Lejos de ocultar el costo de aquella exposición, reconoció: “No estaba preparada. No lo hice con esa intención. Me quedó grande”.

Messi sostuvo sus cajas en Miami, pero Valeria esperó antes de publicar la foto

Lionel Messi sostuvo las cajas de alfajores de Valeria Patisserie tras un entrenamiento del Inter Miami.

Esa experiencia explica la cautela con la que actuó cuando sus alfajores llegaron a Lionel Messi. Durante su primer viaje a Estados Unidos llevó las cajas armadas en el carry-on, con la esperanza de que apareciera una oportunidad.

Había sido invitada por otro jugador a un entrenamiento del Inter Miami y llegó sin saber si podría acercarse. “Cuando sale Leo, se te cae el mundo porque no sabés cómo reaccionar”, relató. Tras conversar con Messi y grabar un saludo para sus hijos, decidió no publicar inmediatamente la foto en la que el futbolista sostenía sus cajas. “Me asusté con lo del Dibu y nunca subí la foto con Leo”, explicó.

Primero necesitaba ordenar su situación profesional: reunió los requisitos para una visa de talento, habló con sus hijos y comenzó una nueva etapa en Estados Unidos. Su mensaje final resume el recorrido: “Todo es con sacrificio y esfuerzo; nada llueve de arriba”.