En enero de 2023, Patrick Clancy llegó a su casa en Duxbury, Massachusetts, después de hacer unos mandados y encontró a su entonces esposa, Lindsay Clancy, herida en el jardín.En el sótano, sus tres hijos —Cora, de 5 años; Dawson, de 3, y Callan, de 8 meses— yacían con bandas elásticas alrededor del cuello. Dos murieron en el lugar. El tercero no sobrevivió la semana.Casi tres años después, y a días del juicio nulo que cerró el proceso penal contra Lindsay sin condena, Patrick habló ante las cámaras de 60 Minutes para poner en palabras el dolor, el perdón y la única explicación que encontró para lo inexplicable: la enfermedad mental.El juicio terminó en nulidad tras un jurado divididoEl proceso judicial de Lindsay Clancy concluyó el 4 de septiembre con la declaración de un juicio nulo, luego de que el jurado no lograra alcanzar un veredicto unánime.La defensa argumentó que la acusada no era penalmente responsable de las muertes porque padecía psicosis posparto, una condición que puede alterar la percepción de la realidad en madres recientes y se considera una emergencia psiquiátrica.La fiscalía sostuvo la posición contraria: que Lindsay Clancy actuó de forma deliberada y planificada, y que envió a su entonces esposo a hacer mandados mientras cometía los crímenes.Patrick testificó durante dos días en el juicio. Describió haber encontrado a Lindsay con heridas en el cuello y las muñecas y a los tres niños con bandas elásticas de ejercicio alrededor del cuello.Durante el segundo día de testimonio, justo antes de que se reprodujera la llamada al 911, sufrió un ataque de pánico masivo. “Mi corazón latía a mil por hora, y me pusieron en una ambulancia”, relató ante 60 Minutes.Le ofrecieron medicación, pero la rechazó. Quería volver al estrado y terminar su declaración.Patrick Clancy cree que fue la enfermedad, no su exesposa, la responsable“Creo que fue su enfermedad mental lo que causó todo esto”, afirmó Patrick. Para él, los titulares que describieron a Lindsay como una “madre asesina” o un “monstruo” no reflejaron la realidad de lo ocurrido.La enfermedad de Lindsay había dado señales antes de la tragedia. Realizó varias visitas a urgencias tras el nacimiento de Callan, se internó en un programa para pacientes con depresión posparto —de donde fue dada de alta al día siguiente— y le prescribieron una cantidad creciente de medicamentos.El 31 de diciembre ingresó al Hospital Psiquiátrico McLean, donde fue tratada por depresión y la devolvieron a su casa días después. La familia celebró el cumpleaños de Cora el 7 de enero. Diecisiete días más tarde ocurrió la tragedia.Patrick reconoció ante el programa que desconocía las particularidades de las enfermedades posparto. “Podía entender cómo se siente estar muy ansioso o deprimido, pero no sabía cómo manejar una enfermedad posparto”, declaró. “Creo que la enfermedad mental tiene esta capacidad de ser trágicamente engañosa”, agregó. “Estoy seguro de que hay cosas que no vi”.El día de los hechos, Lindsay pareció estar en uno de sus mejores momentos: llevó a Cora a una cita médica y luego construyó un muñeco de nieve con los niños. Patrick Clancy dijo que nunca la había visto lastimar a sus hijos con anterioridad.Cuando le preguntó a Lindsay qué recordaba de esa noche, ella respondió que fue como un sueño. “Lo recordaba de la misma forma en que uno recuerda algo al despertar”, reprodujo Patrick en la entrevista.Aquella noche, esperó que al menos uno pudiera sobrevivirTras encontrar a los niños en el sótano, Patrick Clancy mantuvo la esperanza de que el menor pudiera vivir. Callan fue trasladado en helicóptero a un hospital de Boston, donde los médicos lograron restablecer su latido cardíaco.“Solo denme uno. Solo denme uno de mis hijos”, recordó haber pensado esa noche. “Lo criaría de la mejor manera posible. Le contaría sobre su hermano y su hermana”.Al llegar al hospital, la expresión de la médica le anticipó lo peor. Pasó cuatro días junto a Callan antes de que el bebé falleciera en sus brazos.Durante esas horas, con una mano sostuvo la del bebé y con la otra escribió, desde su teléfono, un homenaje a cada uno de sus tres hijos. Tenía miedo de que fueran olvidados.Las teorías conspirativas fueron un daño adicional para la familiaTras la muerte de sus hijos, Patrick atravesó un período de oscuridad. Confesó ante 60 Minutes que hubo un momento en que no creyó que llegaría a sus 35 años y que estaba “completamente bien con eso”.Incapaz de quedarse en Duxbury, se mudó a Nueva York en busca de anonimato.En lo que habría sido el primer cumpleaños de Callan, entró a la catedral de San Patricio en Manhattan, encendió una vela y le dijo que lo amaba. “Salí a la Quinta Avenida y rompí a llorar. Y a nadie le importó”, relató. “Pensé: ‘aquí es donde necesito estar. Aquí puedo llorar’”.El caso también generó una ola de teorías conspirativas en redes sociales, algunas de las cuales lo acusaron directamente de haber cometido los crímenes. “Es dañino para el legado de mis hijos”, expresó. “Es una gran distracción de lo que realmente importa aquí, que es la salud mental perinatal”.El abogado defensor de Lindsay, Kevin Reddington, rechazó esas teorías. “Es evidente que Patrick ha sido atacado y que su vida ha sido convertida en una pesadilla que no merece. Punto final”, declaró Reddington al ser consultado por NBC News.El abogado de Patrick también advirtió que se tomarán “todas las medidas apropiadas para responsabilizarlos, incluso legalmente”.El perdón que él dio sin que nadie se lo pidieraEn la entrevista, Patrick reconoció que su entonces esposa nunca le pidió perdón. “No. Pero se lo di de todas formas”, aseguró. Explicó que, de no haber llegado al perdón, habría quedado “consumido por dentro, para siempre”.Para su recuperación también recurrió a expertos. Se contactó con Postpartum Support International y con psiquiatras especializados en salud perinatal, con quienes mantuvo conversaciones profundas sobre lo que ocurrió.Tanto él como Lindsay iniciaron demandas por negligencia médica contra los profesionales de la salud que la trataron.Años después de la tragedia, conoció a la doctora Rachel Danis, médica especialista en fertilidad, en un club de corredores de Nueva York en enero de 2024.El primer acercamiento ocurrió en una cafetería: Danis vio la foto de los niños en el teléfono de Patrick al momento de pagar y le preguntó quiénes eran.Él le respondió que eran sus hijos y que habían muerto. Los dos contrajeron matrimonio en abril y planean formar una familia.Danis resumió su rol ante las cámaras del programa: “Sé que no puedo devolverle a sus hijos, pero si puedo honrarlos y permitirle a Pat llorarlos mientras los honra en el presente, supongo que es todo lo que puedo hacer”.Lindsay Clancy permanece detenida en el Hospital de Tewksbury, en Massachusetts, a la espera de que se determine si enfrentará un nuevo juicio por la muerte de sus hijos. Navegación de entradas“El homenaje que me lo hagan cuando estoy muerta”: Lowrdez y Lissa de Bandana apuntaron contra Emilia Mernes Ataque organizado en prisión estatal: cinco reclusos mataron a otro interno de Los Ángeles con armas fabricadas en la cárcel