Cuando este viernes Berkshire Hathaway anunció que Warren Buffett dejaba la presidencia del directorio para convertirse en presidente emérito, la sorpresa no estuvo en quién maneja el negocio día a día —ese lugar ya lo ocupa Greg Abel desde enero— sino en quién se sienta ahora en la cabecera del directorio: su hijo Howard Graham Buffet, un hombre que pasó buena parte de su vida arando campos y patrullando un condado de Illinois antes que en un escritorio corporativo.Un heredero que no quiso ser financistaHoward Graham Buffett nació el 16 de diciembre de 1954 en Omaha, Nebraska, y es el segundo hijo y mayor de los varones de Warren Buffett y su primera esposa, Susan Thompson. Lleva el nombre de su abuelo, Howard Buffett, y de Benjamin Graham, el profesor que marcó la filosofía de inversión de su padre.A diferencia de Greg Abel o del propio Warren, Howard abandonó tres universidades distintas y encontró su camino en el campo: en 1977 empezó a trabajar una chacra en Tekamah, Nebraska, comprada por su padre, quien -dato que retrata bien la relación entre ambos- le cobraba alquiler por esa tierra, según consigna Influence Watch.Con los años se convirtió en uno de los agricultores más reconocidos de Estados Unidos: hoy explota unas 400 acres propias en Nebraska (unas 160 hectáreas) y supervisa otras 1.500 acres en Illinois (unas 610 hectáreas), además de granjas experimentales de su fundación que suman más de 9.500 acres entre Arizona, Illinois y Nebraska (unas 3.850 hectáreas), de acuerdo con la propia Howard G. Buffett Foundation.Es, además, un impulsor histórico de la siembra directa (no-till), una técnica de conservación de suelos sobre la que da charlas desde hace más de una década y que ya aplicaba en 16.000 acres en Illinois y Nebraska (unas 6.475 hectáreas) y otros 6.000 acres en Sudáfrica (2.430 hectáreas) hacia 2010, según registró el sitio especializado No-Till Farmer.De sheriff auxiliar a la junta de BerkshireLejos del prototipo de heredero de Wall Street, Howard pasó una década ligado a la seguridad pública: fue policía auxiliar durante cinco años y luego, entre septiembre de 2017 y noviembre de 2018, sheriff interino del condado de Macon, Illinois, según su propia biografía institucional.También trabajó en compañías como Coca-Cola y ConAgra en los años 90 y 2000, integró la Comisión de Debates Presidenciales de Estados Unidos durante dos décadas y fue embajador de buena voluntad de Naciones Unidas contra el hambre para el Programa Mundial de Alimentos.Es fotógrafo publicado y autor de ocho libros sobre conservación, vida silvestre y la condición humana, con columnas de opinión en The Wall Street Journal y The Washington Post. Está casado con Devon Goss —tras un primer matrimonio con Marcia Duncan— y es padre de Howard Warren Buffett, politólogo, consultor político y máster en Columbia.Su vínculo formal con Berkshire Hathaway es, en realidad, el más antiguo de los tres protagonistas de esta transición: integra el directorio de la compañía desde 1993, treinta y tres años antes de asumir la presidencia.Warren Buffett subrayó ese dato en la carta a los accionistas que acompañó el anuncio: recordó que él mismo tomó el control de Berkshire a los 34 años, y que Howard llega al cargo con un período de aprendizaje incluso más largo.Una fundación de más de USD 3.700 millonesEl otro gran capítulo de la vida de Howard es su fundación. La Howard G. Buffett Foundation, que preside como chairman y CEO, lleva desplegados más de USD 3.700 millones desde su creación en 1999 en proyectos de seguridad alimentaria global, mitigación de conflictos y lucha contra la trata de personas, según su propia web institucional.Buffett impulsó desde ahí lo que llamó una “revolución marrón” centrada en la fertilidad del suelo y la agricultura sostenible en África, y más recientemente sumó a la agenda de la fundación iniciativas de apoyo a Ucrania, de acuerdo con el German Marshall Fund, uno de los centros de estudios donde participa como experto.Ese perfil filantrópico y de conservación le valió, entre otros reconocimientos, el premio Norman E. Borlaug y doctorados honorarios de Penn State y Arizona State, según el detalle publicado por la propia fundación.Un anuncio compartido en la intimidad familiarEl vínculo de confianza entre Warren y sus hijos directores no es nuevo: cuando en mayo de 2025 se conoció que Abel sucedería a Buffett como CEO, ni Abel ni la mayor parte del directorio lo sabían de antemano, pero Warren sí les había adelantado la noticia a Howard y a su hermana Susie, ambos miembros del board, según reconstruyó en su momento la agencia AP.En paralelo, Susan Decker -directora independiente de Berkshire- continuará como directora principal independiente, un cargo pensado como contrapeso de gobierno corporativo frente al peso que sigue teniendo la familia Buffett en la conducción de la empresa.Guardián de la cultura, no de las cuentasEl reparto de poder que definió Berkshire es explícito y así lo transmitió Warren Buffett en su carta: Greg Abel seguirá al mando de la gestión operativa y las inversiones como CEO, mientras que Howard tendrá la responsabilidad de liderar el directorio y velar por que la cultura y los valores que su padre construyó durante 61 años sobrevivan al recambio generacional.Buffett fue más allá en su carta a los accionistas: pidió pensar a Howard “como una póliza que uno espera no tener que cobrar nunca”, una forma de describir su rol como garantía que, en un negocio bien llevado, no debería hacer falta activar.Howard, el hijo que eligió la tierra y la placa de sheriff antes que la city, es un perfil pensado para no tocar el timón del negocio sino para custodiar su espíritu. Navegación de entradasDos hombres fueron hospitalizados tras un tiroteo a las afueras de un restaurante en el noroeste de Atlanta La nueva apuesta de Anthropic: utilizar la IA para automatizar experimentos y desarrollar tratamientos para enfermedades raras