Temporada de gripe en EEUU: la FDA aprueba la primera vacuna de ARNm tras un año con 32 millones de enfermos y 24.000 muertes
Temporada de gripe en EEUU: la FDA aprueba la primera vacuna de ARNm tras un año con 32 millones de enfermos y 24.000 muertes

Cada año, cuando el otoño avanza en el hemisferio norte, millones de personas en Estados Unidos enfrentan la misma decisión: vacunarse o no contra la gripe. Esta temporada, esa decisión cambió.

Así lo informó ABC News, que advirtió que por primera vez los adultos de 50 años en adelante tienen acceso a una vacuna basada en la misma plataforma tecnológica que transformó la respuesta global al COVID-19.

La actividad gripal es actualmente baja en todo el territorio estadounidense, tal como confirmó los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), pero el organismo advirtió que la circulación del virus escala habitualmente a partir de diciembre.

El contexto no es menor. Durante la temporada pasada, la influenza dejó 32 millones de enfermos y 24.000 muertes en el país, según datos del propio organismo.

Los números de la temporada pasada refuerzan por qué las autoridades insisten en que nadie se quede sin vacunar (Magnific)

Septiembre y octubre, la ventana ideal para vacunarse

El CDC estableció que la vacunación anual contra la gripe es la medida de protección más eficaz disponible. Para la mayoría de las personas que requieren una sola dosis, septiembre y octubre son los meses recomendados.

El organismo precisó que vacunarse antes o durante julio y agosto no es aconsejable para la mayoría, dado que la inmunidad puede disminuir antes de que llegue el pico de la temporada.

Existen excepciones a esta regla. Las embarazadas en el tercer trimestre pueden anticipar la vacuna porque protege al recién nacido durante sus primeros meses de vida, cuando aún es demasiado pequeño para recibirla.

Los niños de entre 6 meses y 8 años que necesitan dos dosis —con al menos cuatro semanas de diferencia entre una y otra— deben comenzar el esquema lo antes posible para completarlo antes de que termine octubre.

El doctor Darien Sutton, corresponsal médico de ABC News, resumió la recomendación con una frase habitual entre los especialistas: “Vacunate antes de Halloween”.

“La razón es preparar el sistema inmune. La vacuna tarda aproximadamente dos semanas en generar los anticuerpos protectores, y el pico de la temporada es entre diciembre y febrero”, explicó en una entrevista emitida por Good Morning America.

El sistema inmune necesita dos semanas para generar anticuerpos; por eso, esperar a diciembre ya es tarde (REUTERS/Pascal Rossignol/File Photo)

mFLUSIVA, la primera vacuna de ARNm contra la gripe

mFLUSIVA, desarrollada por Moderna, llegó al mercado con dos niveles de respaldo regulatorio. Para personas de entre 50 y 64 años, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) otorgó una aprobación tradicional sustentada en un ensayo clínico con más de 40.000 adultos, en el que la vacuna superó en un 26,6% la eficacia de las fórmulas estándar.

Para mayores de 65 años, la agencia optó por una aprobación acelerada basada en la respuesta inmunológica observada; Moderna deberá completar estudios adicionales para confirmar el beneficio clínico en ese grupo etario.

“La vacuna de ARNm le da instrucciones a las células para entrenar al sistema inmune”, explicó Sutton. ABC News destacó que la tecnología permite, además, actualizar la fórmula con mayor rapidez para adaptarla a las cepas circulantes de cada temporada.

Los efectos secundarios registrados en los ensayos clínicos incluyen dolor, sensibilidad e inflamación en el lugar de la inyección, fatiga, dolor de cabeza, dolores musculares y articulares, náuseas, vómitos y fiebre. Son de carácter leve, similares a los de otras vacunas.

Moderna confirmó que mFLUSIVA estará disponible durante esta temporada. La compañía también tiene presentaciones regulatorias bajo análisis en la Unión Europea, Canadá y Australia.

Moderna tardó años en obtener el visto bueno de la FDA; el resultado es la primera vacuna gripal de ARNm aprobada en el mundo (REUTERS/Dado Ruvic/Illustration/File Photo)

Qué vacuna corresponde según la edad y el estado de salud

Para esta temporada, todas las vacunas disponibles son trivalentes: protegen contra tres cepas del virus, dos del tipo A —H1N1 y H3N2— y una del tipo B/Victoria.

Los adultos mayores de 65 años tienen una recomendación diferenciada. El CDC indicó que este grupo debe recibir preferentemente una de las tres opciones de mayor potencia: Fluzone High-Dose, Flublok Recombinant o Fluad Adjuvanted.

Los estudios disponibles sugieren que estas fórmulas son más eficaces que las vacunas estándar sin adyuvante en esa franja etaria.

Para las personas menores de 65 años, el CDC no establece preferencia entre las opciones disponibles. Los pacientes pueden optar por vacunas inactivadas inyectables, la vacuna recombinante o, en el caso de personas de entre 2 y 49 años que no presenten contraindicaciones, la vacuna en spray nasal de virus atenuados.

Sutton recomendó a quienes hayan tenido reacciones previas a alguna vacuna contra la gripe que consulten con su médico qué tipo de fórmula recibieron. “Hay muchas opciones disponibles para reducir las chances de una reacción grave”, afirmó Sutton.

No todas las vacunas contra la gripe son iguales ni sirven para todos: la edad y la salud de cada persona determinan cuál es la indicada (REUTERS/Athit Perawongmetha/File Photo)

El CDC identifica también los grupos con mayor riesgo de complicaciones graves:

  • Niños de entre 6 y 59 meses
  • Adultos de 50 años en adelante
  • Personas con enfermedades crónicas: asma, diabetes, problemas cardíacos, renales o hepáticos
  • Personas inmunodeprimidas
  • Embarazadas
  • Residentes de hogares de larga estadía
  • Personas con obesidad severa (índice de masa corporal igual o superior a 40)

Durante el embarazo, el sistema inmune se modifica y la gripe puede volverse mucho más peligrosa de lo que parece (REUTERS/Hannah Beier/File Photo)

Síntomas, antivirales y medidas de prevención complementarias

Para quienes se enferman, existen cuatro antivirales aprobados por la FDA. El CDC subrayó que estos medicamentos son más eficaces cuanto antes se administren: deben iniciarse dentro de las primeras 48 horas desde la aparición de los síntomas.

En promedio, acortan la duración de la enfermedad entre 12 y 24 horas.

  • Oseltamivir (Tamiflu): píldora o suspensión líquida, dos veces al día durante cinco días
  • Zanamivir (Relenza): administración inhalada, dos veces al día durante cinco días
  • Peramivir (Rapivab): dosis única intravenosa
  • Baloxavir marboxil (Xofluza): dosis única oral

La gripe no avisa: en pocas horas, una persona puede pasar de sentirse bien a tener fiebre alta y dolor muscular intenso (Magnific)

La vacunación es la principal herramienta de prevención, pero el CDC enumeró medidas adicionales que reducen la circulación del virus:

  • Lavarse las manos con agua y jabón durante al menos 20 segundos
  • Evitar tocarse los ojos, la nariz y la boca
  • Cubrirse al toser o estornudar con un pañuelo o el codo
  • Limpiar con frecuencia las superficies de alto contacto: manijas, teclados y teléfonos
  • Mejorar la ventilación en espacios cerrados
  • Permanecer en casa hasta que los síntomas mejoren y hayan transcurrido al menos 24 horas sin fiebre, sin el uso de medicamentos para bajarla

La vacuna es la principal defensa, pero los hábitos cotidianos pueden marcar la diferencia en un hogar con niños o adultos mayores (Magnific)

A diferencia del resfrío común, la gripe se caracteriza por una aparición abrupta de los síntomas. Los más frecuentes son fiebre alta, escalofríos, dolores musculares intensos, fatiga extrema, dolor de cabeza, tos seca, dolor de garganta y congestión nasal.

Los síntomas alcanzan su punto máximo entre los días 2 y 4, y la mayoría de las personas se recupera en un plazo de entre 5 y 7 días, aunque la tos puede extenderse hasta ocho semanas.

Si los síntomas se agravan después de una semana o aparecen señales de alarma —dificultad para respirar, dolor muscular tan intenso que impide caminar, fiebre superior a 40 ℃ (104 ℉) en niños o confusión mental— el CDC recomienda buscar atención médica de urgencia.